
El Chevrolet Bel Air fue uno de los iconos del sueño americano, acabada la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea los americanos podían disfrutar de enormes coches, con mucho confort y motor de sobra para surcar las carreteras de su gran nación. Este modelo se produjo desde los años 50.
Poco después, Ralph Nader, ese que se presentó a Presidente de EEUU en 2004, escribió un libro que se llamaba “Inseguros a cualquier velocidad”, una demoledora crítica sobre la seguridad de los coches americanos. Pese a su apariencia y seguridad que podían aparentar, estaban en la prehistoria.
Más o menos por la misma época, Robert McNamara era presidente de Ford Motor Company, el primero que no era de la familia. McNamara es más famoso por su influencia en los devastadores bombardeos de Japón en la guerra o de ser Secretario de Estado desde Kennedy durante unos cuantos años.











