Hace unos días un agente de policía de Dyfed-Powys, en Gales, compartió en su Twitter una imagen que se ha hecho viral: una radiografía que muestra una pelvis totalmente destrozada.
Según explicó el agente, Ian Price, la imagen pertenece al pasajero de un vehículo que viajaba en el asiento delantero con los pies apoyados en el salpicadero en el momento de la colisión.
La multa es lo de menos
La imagen pertenece a un servicio de ambulancias, y ha sido difundida, según explica el agente, con el objetivo de educar y prevenir daños a los demás: "Aquí hay una radiografía de horribles lesiones sufridas en un pasajero del asiento delantero que tenía los pies en el salpicadero en el momento de una colisión", rezaba el mensaje original.
Audra Tatum solía viajar con los pies sobre el salpicadero del Ford Fusion de su marido. En un impacto menor en el que el resto de ocupantes salieron ilesos, saltó el airbag. El resultado: nariz y pómulo rotos, fémur partido en cuatro partes, fractura de tobillo y discapacidad vitalicia.
Por desgracia, viajar con los pies en el salpicadero es un práctica tan peligrosa como extendida. Hace unos meses el RACE y Goodyear realizaron unas pruebas de choque en base a los resultados de una encuesta que puso de manifiesto el elevado número de personas que lleva a cabo malos hábitos al volante.
Entre ellos destaca viajar con los pies sobre el salpicadero, transportar objetos sueltos en habitáculo o llevar el cinturón de seguridad mal puesto (o incluso sin él). En el primer caso y en un impacto frontal a 56 km/h, en el dummie la compresión del tórax superó el doble del límite tolerable por una persona, con altas probabilidades de morir.
Su cabeza golpea contra las piernas, y también supera los niveles máximos, mientras las piernas impactan con la luna delantera y la rompen, con daños graves.
Y es que esta postura resta eficacia al cinturón y es posible, debido al llamado 'efecto submarino', que el pasajero se deslice por debajo del mismo y se golpee con el salpicadero.
Al margen de la salud, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación también aplica una sanción de entre 80 y 100 euros para el conductor por no garantizar la seguridad de los ocupantes. Y ojo, porque los drones de la DGT identifican con precisión este tipo de hábitos al volante.
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