Entre las muchas formas que tiene la DGT de “cazar” a los conductores que cometen infracciones están las motos camufladas. Son un clásico del verano y este año no va a ser la excepción: vuelven y lo hacen con novedades.
Según cuenta El País, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil van a volver a sacar sus motos camufladas por todo el país, y esta vez no tienen pensado pasar desapercibidos.
Estará al acecho en toda España
Desde hace años, cuando llega el buen tiempo, la Guardia Civil pone en marcha sus motos camufladas para pillar a los conductores que cometen infracciones en la carretera, especialmente a los que circulan con exceso de velocidad.
Hasta ahora, estas motos eran camufladas, es decir, no llevaban ningún tipo de distintivo que las delatase como vehículos de la Guardia Civil, y los guardias encargados de llevarlas tampoco iban uniformados, por lo que actuaban de incógnito. Cuando detectaban una infracción, simplemente daban aviso a una patrulla situada más adelante y esos Guardia Civiles convenientemente uniformados se encargaban de dar el alto al conductor y de sancionarle.
Pues bien, este año va a cambiar el procedimiento: los Guardias Civiles que lleven estas motos irán uniformados y serán ellos mismos los que darán el alto y sancionarán a los infractores. De esa forma, se agilizará todo el proceso.
Lo que no cambiará es lo de ir en motos camufladas y, como siempre, estos vehículos frecuentarán las carreteras donde suele haber mayor presencia de moteros, especialmente los fines de semana y festivos. Operarán en toda España, salvo en Cataluña, País Vasco y Navarra, donde la DGT no tiene competencias.
El País asegura que la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha reforzado este dispositivo para este año e incorporará 30 nuevas motos sin rotular. El mismo medio señala que la idea inicial de la Guardia Civil era buscar modelos de motos distintos a los que habitualmente tiene en su parque, sin embargo, finalmente se ha vuelto a decantar por BMW porque la marca alemana ha presentado la oferta económica más interesante.
Entre las 30 nuevas motos habrá modelos de varios colores, para intentar que no se identifiquen fácilmente en la carretera, como sucede con los coches camuflados. Además de intentar detectar excesos de velocidad, los agentes encargados de patrullar con estas motos buscarán infracciones que cometen habitualmente los motoristas, como invasiones de carril contrario, adelantamientos peligrosos y motos modificadas con piezas no homologadas.
El objetivo de la DGT es reducir la siniestralidad entre los motoristas, puesto que estos vehículos concentran el 25% de las muertas en accidentes de tráfico, a pesar de que solo representan alrededor del 15% del parque de vehículos español.
Imágenes | Guardia Civil
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