El ataque sorpresa de EEUU e Israel a Irán está sacudiendo todo lo que toca a su paso: población civil, relaciones internacionales, mercado energético, transporte... Donald Trump ha asegurado que la guerra durará lo que tenga que durar y ha calculado que aún quedan varias semanas de fuego cruzado.
En este escenario tan hostil tenemos a los mercados energéticos disparados como no veíamos en años, sobre todo el gas. Este martes ha llegado a subir un 30% tras encarecerse ayer un 40%. El petróleo sigue la misma senda pero no de forma tan exagerada. Los expertos creen que en cuestión de días empezaremos a notar una subida de los precios más acusada: desde la compra hasta la gasolina.
Transporte, cadenas de suministro, gasolina, alimentos... todo se ve afectado
El precio del gas se está saliendo de madre. Catar es el segundo exportador de GNL del mundo y envía casi la totalidad del gas a compradores internacionales a través del estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio marítimo que irán ha bloqueado. Además Catar ha suspendido la producción en la planta de Ras Laffan, la mayor del mundo.
Todos estos ingredientes han formado el peor cóctel posible para el suministro energético de todo el mundo: el precio del gas se ha disparado en cuestión de horas hasta el 60% en los contratos TTF de gas que se negocian en Países Bajos, de referencia en Europa. Este martes superan los 57 euros por MWh, casi el doble que hace un mes. “Esto no tiene precedentes en la historia del GNL”, señala a Bloomberg Richard Pratt, de la consultora Precision LNG Consulting.
El petróleo también sigue subiendo. Los ataques han paralizado la refinería de petróleo de Ras Tanura, la mayor de Arabia Saudí, y aunque el crudo no se ha disparado de forma tan bestia como el gas, ya estamos viendo subidas del 8%. La incertidumbre provocó el lunes alzas del orden del 4% en el barril de Brent, la referencia europea. Eso significa que y ha superado los 81 dólares, y los expertos temen que si se enquista el conflicto supere los 120 dólares.
Gráfico: Dieselogasolina
¿Debemos correr a la gasolinera? Analistas como los de ING advierten de que un riesgo de escalada va a complicar aún más todo: "Si bien existe preocupación por los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz, un riesgo mayor para el mercado sería que Irán atacara nuevas infraestructuras energéticas en la región. Esto podría provocar cortes de suministro más prolongados".
El problema es que una crisis energética afecta a los mercados, a las cadenas de suministro y hace subir los precios. Algunos expertos creen que la subida en las gasolineras la notaremos especialmente en cuestión de días debido al llamado efecto cohete: lo que ocurre en el mercado a futuros se traslada muy rápidamente a las estaciones de servicio. De hecho si miramos los precios medios de hace dos días, el gasóleo ha pasado de 1,447 euros a 1,471 que marca hoy. La gasolina sin plomo 95 también ha subido de 1,495 a 1,515 euros.
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