Las autocaravanas son casas con ruedas: vehículos grandes, con varias camas, aseo, ducha, cocina completa, salón... Así que lo lógico es pensar que vamos a tener que ir mucho más lento que un coche por la carretera o los radares de la DGT nos freirán a multas.
Si esto te frenaba para comprarte una, tenemos buenas noticias: no es así. La gran mayoría de autocaravanas que se venden o se alquilan pueden ir tranquilamente a 120 km/h en autopista, igual que se pueden conducir con el carnet de coche. La clave está en el peso y las empresas camper bien lo saben.
Como un coche, porque para la DGT es un coche
La DGT distingue entre carretera y vehículo en el cuadro de velocidades genéricas: dependiendo de la vía y con qué circulemos, tendremos diferentes límites. Parece increíble, pero las autocaravanas están en el mismo epígrafe que coches y motos:
- Autocaravanas de hasta 3.500 kg de MMA: a 120 km/h en autopista y a 90 km/h en carretera convencional.
- Autocaravanas de más de 3.500 kg de MMA: a 90 km/h en autopista y a 80 km/h en carretera convencional.
Aquí justo está la confusión: creemos que una autocaravana supera esos 3.500 kg y que serán campers las que se ajusten a esa Masa Máxima Autorizada. Pero en realidad no: el mercado caravaning está dominado por las autocaravanas de hasta 3.500 kg.
Con carnet de coche porque se venden más. Tiene su lógica. Las empresas especializadas en estos vehículos recreativos buscan vender lo máximo, y eso pasa por que se puedan conducir con un carnet de coche (permiso B), que es el que tienen la mayoría de conductores. Con este carnet, como recuerda la DGT, podemos conducir vehículos que no superen los 3.500 kg destinados para el transporte de un máximo de ocho personas.
Esto lo tienen muy en cuenta las firmas camper, y en su gama por tanto suelen abundar las de este tipo, ajustando al máximo su equipamiento para no exceder ese peso. También las empresas de alquiler de autocaravanas, que sobre todo ofrecen estos modelos "ligeros".
Otra de las ventajas es que tienen los mismos plazos para pasar la ITV que un coche (algo que acaba de definir la DGT claramente en una nueva instrucción). Y, dependiendo del peaje o del país, tampoco pagarán más que un automóvil en autopistas de pago y túneles.
Más caras que una camper, pero a 120 km/h. Esto no pasa con las campers que no son de fábrica, basadas en un vehículo industrial (transporte de mercancías): además de tener los límites de velocidad de un camión, los plazos de la ITV son más cortos y exigentes. Sale más barato camperizar una furgo que comprarse una autocaravana o una Volkswagen California, pero a cambio tienen este inconveniente.
En resumen: con una autocaravana puedes ir tan rápido como con un coche, es decir a 120 km/h en autovía y a 90n km/h, sin miedo a que un radar móvil te calce una multa. Sanciones que van de los 100 euros a los 600 euros, con resta de puntos o no según rebasemos el límite.
Imágenes | Carado, DGT, Benimar
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