Una familia alemana ha encontrado una forma bastante peculiar de tener una casa sobre ruedas: comprar un autobús Iveco Crossway de 12 m y convertirlo en una mega camper en la que poder vivir y recorrer Europa con sus dos hijos pequeños.
Nadine y Florian Munzert, de Bevern (Baja Sajonia), han dedicado nueve meses a transformar el vehículo y el resultado es una vivienda rodante con casi todo lo que uno puede encontrar en un apartamento, y más: hasta tiene un grifo de cerveza integrado.
La familia, conocida como The Buscredibles en redes, ya ha recorrido más de 4.000 kilómetros con su nueva casa y tiene en mente seguir explorando Europa. Su historia, publicada por el medio alemán Kreiszeitung, demuestra hasta dónde puede llegar una camperización cuando se parte de un vehículo con tanto espacio disponible.
De autobús interurbano a autocaravana de casi 30 metros cuadrados
El protagonista de esta transformación es un Iveco Crossway de 12 metros de longitud, 2,55 m de ancho y unos 3,55 m de alto. Originalmente tenía más de 50 asientos para pasajeros, pero la familia retiró prácticamente todos para aprovechar el espacio y crear distintas estancias. En total, dispone de cerca de 30 metros cuadrados habitables, una superficie que juega en otra liga frente a la mayoría de autocaravanas del mercado.
La distribución aprovecha la longitud del autobús para separar la zona de estar y la cocina, el espacio infantil con literas y el dormitorio de los padres, además de un baño con ducha. También conserva las dos puertas neumáticas originales, aunque adaptadas a su nueva función: una permite acceder al interior y la otra ofrece una entrada adicional para organizar mejor el día a día con los niños.
Otro de sus grandes puntos fuertes está bajo el suelo: al tratarse de una versión de piso alto, cuenta con un enorme espacio de almacenamiento que la familia cifra en hasta siete metros cúbicos. Pero para sorpresas, las del increíble equipamiento interior.
Una cocina de seis metros y hasta cerveza de barril
La cocina americana ocupa unos seis metros e incluye electrodomésticos propios de una vivienda: frigorífico, horno, cafetera y Thermomix. También hay una mesa regulable eléctricamente en altura, que puede adaptarse para comer, trabajar o dejar espacio libre para que jueguen los niños. Y sí, entre todo ese equipamiento hay un grifo de cerveza integrado para poder servirse unas cañas a bordo.
El baño también está muy bien pensado: tiene ducha independiente, agua caliente y un calentador de 50 l. A esto se suman grandes depósitos de aguas limpias (con sistema de filtración) y grises y una lavadora, un elemento especialmente práctico cuando se viaja con dos niños pequeños. Para mantener una temperatura agradable, el autobús dispone de dos unidades de aire acondicionado tipo split que también pueden funcionar cuando está estacionado.
Placas solares, baterías y espacio de sobra para viajar en familia
Para la mayor autonomía posible, la instalación eléctrica es clave: los paneles solares del techo y un sistema de almacenamiento mediante baterías suministran energía al vehículo, que también dispone de una toma de corriente de 230 V para alimentar electrodomésticos convencionales. Además, conserva el sistema de climatización original durante la conducción y cuenta con diferentes soluciones de calefacción, incluida una alternativa por si falla el sistema principal.
Nadine y Florian compraron el autobús en 2025, después de haber descartado otras opciones más pequeñas. Antes de lanzarse a la carretera habían disfrutado de la navegación y de los viajes en velero, pero la llegada de sus hijos, Leev(i), de cuatro años, y Lenya, de dos, cambió sus prioridades.
Así era el interior del autobús de pasajeros antes de camperizarlo
La transformación del autobús también ha sido un proyecto familiar: los pequeños participaron en algunas tareas adaptadas a su edad y ahora tienen espacio suficiente para jugar, dormir y llevar sus juguetes durante los desplazamientos, como cuentan en redes. Además, Florian tuvo que sacarse el carnet correspondiente para poder conducir el vehículo, cuya clasificación también tuvieron que resolver durante el proceso.
La familia ya ha podido comprobar cómo funciona su particular autocaravana en carretera y no piensa quedarse ahí: entre sus próximos destinos están Francia, Croacia e Italia, además de Montenegro, donde viven los padres de Florian. Su objetivo es seguir recorriendo Europa con sus hijos y una casa rodante que, por tamaño y equipamiento, está mucho más cerca de un apartamento sobre ruedas que de una autocaravana convencional.
Imágenes | The Buscredibles
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