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Se congelan los motores y las aspiraciones de los equipos Renault

Se congelan los motores y las aspiraciones de los equipos Renault
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Este 28 de febrero, cada proveedor de motores deberá homologar la única especificación de su V6 Turbo que utilizará esta temporada. Así que todos los propulsores serán sellados y numerados para evitar modificaciones ilegales. Toto Wolff y el clan Mercedes se muestran muy confiados de acuerdo a lo mostrado en Jerez y en Bahrein. Por su parte, en Ferrari también existe optimismo, inclusive se especula que el sistema creado por Luca Marmorini todavía no exhibe su auténtico potencial. Pero en Renault, todas las expectativas tienen cara de perro.

El fabricante del propulsor más costoso, 33 millones de dólares por temporada, y proveedor de cuatro equipos incluyendo al campeón Red Bull, se encuentra en una posición muy desfavorable. El motor francés todavía no asoma ni potencia ni fiabilidad con ninguna escudería, lo que lleva a suponer que la obligada congelación podría aniquilar las esperanzas de equipos como Red Bull y Lotus apenas inicie el campeonato. No obstante, se cree que Renault apelará al apéndice 4 del Reglamento Deportivo de la Fórmula 1 para argumentar que sus motores deberían modificarse después de la fecha de homologación para garantizar la fiabilidad, la seguridad o el ahorro de costos.

Para aferrarse al salvoconducto legal primero deberá comprobarse, de forma oficial, que la unidad de potencia tiene evidentes errores de diseño y funcionamiento. Si todos los equipos motorizados por Renault exhiben problemas técnicos asociados con el propulsor entonces si procedería la medida. No obstante, parece que cada escudería Renault deambula por su tormenta particular.

Las actuaciones del RB10 indican que no puede albergar con comodidad el motor y sus accesorios. El diseño de Newey no se complementa con la unidad de potencia, y las humaredas apenas comienzan las exigencias, dejan entrever que las dificultades son graves. Desde Milton Keynes manifestaron que los problemas se localizaban en el sistema eléctrico y en la refrigeración; que la solución sería sencilla. Pero las pocas vueltas realizadas por Daniel Ricciardo en su última sesión dejó en claro que todavía no han resuelto nada.

rb10

El último día de entrenamientos en Bahrein, también confirmó que el equipo Toro Rosso está tan perdido como su hermano mayor. Jean Eric Vergne solo completó 19 vueltas y pasó el resto del día lamentándose en los pits por los problemas de su motor. El STR9 tampoco encuentra afinidad con el Renault y al parecer, los problemas con los demás sistemas eléctricos y electrónicos son tan complicados que tomará tiempo corregirlos. Y ya la temporada está a punto de iniciar.

El E22 también demostró un ritmo muy lento cuando estuvo en pista, malas noticias si se trata de un equipo aspirante como Lotus. Aunque Pastor Maldonado, en los últimos test, pudo completar 59 vueltas, su mejor crono fue de 1:38.707, cinco segundos más lento que el tiempo registrado por Nico Rosberg. Por su parte, Romain Grosjean manifestó que los problemas con las baterías y el almacenamiento de energía condicionaron al equipo durante las primera pruebas de Bahrein, donde apenas completó 8 vueltas, ya que la demora en cambiar los dispositivos, instalarlos, conectar el cableado y ajustar el software es considerable, cercana a las dos horas. El piloto francés admitió que en Lotus necesitan con urgencia acumular kilómetros para entender al E22 porque hasta ahora no han logrado obtener ninguna sensación consistente.

lotus_e22_bahrein

Aunque parezca inaudito, el motor Renault está muy atrás en comparación con sus rivales. Resulta ilógico creer que esconden su verdadero rendimiento porque ni siquiera destellos de potencial han exhibido. El motor es el mismo para todos los clientes por lo que si los más suspicaces sospechan que Red Bull esconde algo pues habría que preguntarse por lo que esconde Caterham. El CT05 se mantiene al fondo en cuanto a registros y las declaraciones de Kamui Kobayashi con respecto a la potencia que entrega el motor despeja muchas dudas.

Si la razón de aplicar un nuevo reglamento técnico es intentar que se produzca una paridad entre todas las escuderías, parece una locura dejar que Renault sepulte las aspiraciones de todos sus clientes. Ni a la FIA, ni a Bernie Ecclestone, ni a la afición en general le conviene que ocho monoplazas no apuesten a nada en todo el campeonato. El homologar el motor Renault con tantas fallas, dejar todo como está y "lavarse las manos"; podría derivar en la retirada de Caterham, en otra debacle financiera de Lotus y en el interés de Dietrich Mateschitz por otros asuntos. Al final, perdemos todos.

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