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Mi Gran Premio de Bélgica 2013: Sebastian Vettel huele a tetracampeón

Mi Gran Premio de Bélgica 2013: Sebastian Vettel huele a tetracampeón
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Pasan los Grandes Premios, y todavía hay quien sigue haciendo cábalas numéricas de lo que necesitaría Fernando Alonso para ser campeón del mundo en 2013. Pero la respuesta no está en las combinaciones de posiciones en este o aquel Gran Premio. La respuesta está en el monoplaza. Alonso necesitaría tener un Red Bull para ser campeón en 2013, cosa que, como es evidente, no tiene.

Mi admiración por el equipo de las bebidas energéticas crece a cada nueva evolución que introducen en su monoplaza. Al contrario de lo que sucede con Ferrari últimamente, cada nueva pieza supone un pasito adelante para los de Milton Keynes, y empiecen o no la temporada con el mejor coche (últimamente no lo hacen), siempre son capaces de llevarlo a ese estatus en cuestión de pocos meses.

Red Bull fue muy superior

La superioridad mostrada en Bélgica por el RB9 de Sebastian Vettel es cuanto menos preocupante para cualquiera que tenga como aspiración superarle en este campeonato. Dio la sensación de ir muy sobrado durante toda la carrera, pues visto el ritmo de sus perseguidores, no tuvo necesidad de exprimir su monoplaza al máximo, y se dedicó a gestionar su ventaja con total comodidad. Ni saliendo desde la pole position, Alonso hubiera podido hacer absolutamente nada para evitar una nueva victoria del alemán.

Aún me atrevo a ir un poco más allá con la genialidad de Red Bull. No solo tienen un equipo de diseño extraordinario, sino que su trabajo en los fines de semana de carrera suele ser magnífico a la hora de reglar el coche de manera que sus virtudes sumen lo máximo y sus defectos penalicen lo mínimo. En un trazado como Spa, en el que a priori Red Bull suele sufrir un poco más de lo normal, por su ya de sobras conocida falta de punta, el RB9 de Vettel se mostró de los más veloces, sin ver penalizado por ello el tiempo en el revirado sector 2 de Spa. El adelantamiento al veloz Mercedes de Lewis Hamilton en el primer paso por la recta de Kemmel, sin DRS, dio buena muestra de ello. Aunque todo sea dicho, el immaculado paso del Red Bull por Eau Rouge fue un factor también a tener muy en cuenta en ese adelantamiento.

Fernando Alonso, el mejor del resto

Alonso Spa 2013
Hablando de reglajes, creo que es el momento ideal de hacer referencia a la carrera de Fernando Alonso. Nunca me cansaré de decir que Spa es uno de los circuitos en los que se manifiestan con más evidencia los compromisos en los reglajes de los monoplazas. Un coche bien reglado en esta pista, tiene una ventaja muy considerable respecto a los que no son capaces de adoptar un compromiso adecuado. El factor reglajes, el hecho de que esta pista sea de carga aerodinámica media y con poca exigencia en tracción a la salida de curvas lentas, y las siempre magníficas manos de Fernando Alonso, fueron para mí los tres factores fundamentales para que el ritmo del F138 del asturiano demostrara en Spa que, de no ser por Vettel, la esquiva victoria en Bélgica debía ser suya.

Soy de los que no pondría la mano en el fuego de que el rendimiento visto en Bélgica se deba primordialmente a las mejoras introducidas por Ferrari. Soy consciente que las declaraciones desde el viernes fueron muy positivas sobre el mejor comportamiento del monoplaza, pero esas mismas declaraciones las escuchamos todos en Hungría, y ya vimos el resultado el domingo. Antes de abandonar el análisis de Ferrari, me gustaría hacer referencia a lo sucedido el sábado en la clasificación. Que Alonso no tuviera una vuelta adicional, que a la postre fue la vuelta buena para todos, pudo deberse al trompo que hizo Alonso en su primera vuelta, con el que perdió unos 8 segundos. El asturiano pasó la meta 3 segundos después de que hubiera caído la bandera a cuadros. Es evidente que ese error fue definitivo en ese sentido. ¿Que Fernando no tenía gasolina para hacer otra vuelta? No entraré en esa polémica, pero en cualquier caso, esos detalles deberían quedarse en el equipo.

Decepción de Lotus y Mercedes

Estaremos de acuerdo que las dos grandes decepciones del fin de semana fueron Lotus y Mercedes, en ese orden. Sobre Lotus, mucho se comentó que eran los que tenían unos reglajes más condicionados por la posible lluvia que se esperaba el domingo, aunque yo no acabo de tener claro este extremo. La realidad es que su ritmo fue inexistente, penalizado este hecho además por salir muy retrasados en la parrilla de salida. Que a un especialista en Spa como Kimi le cueste tanto encontrar un buen ritmo, dice mucho del coche.

Sobre Mercedes, sorprendió desde el mismo viernes lo que les estaba costando ser rápidos en una pista que a priori iba a ser muy favorable a sus intereses. Lo positivo para Mercedes, es que ahora con un ritmo por debajo de lo esperado, son capaces de conservar el pódium, cuando hace un tiempo sufrían descalabros espectaculares. Su siempre destacable velocidad no pareció ser tanta en esta ocasión. Un par de detalles así lo atestiguan: el adelantamiento que recibió Hamilton por parte de Vettel sin DRS, y lo que le costó al propio Hamilton deshacerse de Grosjean tras su parada, incluso disponiendo el británico de DRS.

Hamilton Spa 2013
Mark Webber fue otro de los que defraudó en esta carrera, aún más viendo como iba el RB9 en manos de Vettel. El australiano volvió a las andadas de las malas salidas, aunque su también tradicional remontada se vio esta vez frenada por los dos Mercedes. Inexplicable, máxime cuando en el último stint Webber disponía de unas gomas medias nuevas más frescas que las duras que montaban ambos coches alemanes. Quien diga que Vettel solo gana por coche, que se fije en cómo Webber no es capaz de gestionar situaciones que Vettel resuelve sin despeinarse.

Para terminar, me gustaría dedicar una mención especial a Jenson Button. La carrera del británico me pareció realmente buena, aunque considero que la estrategia de McLaren no ayudó demasiado. Fueron saltando de plan A a plan B comprometiendo el resultado final óptimo de ambas estrategias, pero Button supo sacar lo mejor del coche en cada una de las situaciones de carrera que se encontró. Probablemente Pérez hubiera firmado una muy digna actuación, de no haberse interrumpida su carrera por una penalización absolutamente injusta.

En definitiva, fue una carrera por debajo de las expectativas que siempre tenemos puestas todos en Spa, pero disfrutar de este circuito es algo que lo compensa todo. Nos leemos después de Monza por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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