Compartir
Publicidad
Publicidad

Mi Gran Premio de Bahrein 2012: Sebastian Vettel se suma a la batalla

Mi Gran Premio de Bahrein 2012: Sebastian Vettel se suma a la batalla
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Quizás la carrera no fue tan emocionante como la última en China. Eso está claro. Pero otra vez, tuvimos en Bahrein nuevos invitados, alguno inesperado, para pelearse la victoria de la cuarta carrera del año, y eso es algo absolutamente sensacional, y a lo que personalmente no acabo de acostumbrarme, aunque me fascina.

Antes de empezar a comentar la carrera en sí, no puedo controlar las ganas de soltar el chorro de estadísticas que demuestran lo grande que está siendo esta gloriosa temporada 2012 de Fórmula 1. En estas primeras cuatro carreras, hemos tenido: 4 vencedores distintos, con 4 equipos distintos, 4 líderes del Mundial, 8 pilotos en el pódium, representando a 6 equipos diferentes (¡y los 6 equipos ganando o disputando la victoria, no de comparsa!), 18 pilotos de 9 equipos diferentes cogiendo puntos (todos, salvo los 3 equipos pequeños), 9 escuderías metiéndose en la Q3… Esta combinación de estadísticas no ha pasado nunca antes. No lo he comprobado, pero estoy seguro.

Centrándonos en la carrera, en esta ocasión toca destacar el retorno de Sebastian Vettel a lo más alto. Podría ser oportunista y recordar lo que dije en mi análisis de China sobre el Red Bull: que me seguía pareciendo un cochazo y que en cuanto solucionaran sus problemas en clasificación habría que tener muy en cuenta su ritmo de carrera. Pero no lo seré, por un motivo: creo que aunque ya tenían un cochazo, han dado un nuevo e importante paso adelante. No les proporciona el dominio que tuvieron en 2011, pero les vuelve a colocar en la lucha por las victorias, que ya es mucho este año.

El principal indicador que me hace pensar que algo importante ha cambiado en Red Bull, es el resurgir de Vettel. Hasta ahora, estaremos todos de acuerdo que Mark Webber había eclipsado al alemán, que no se encontraba a gusto con el nuevo monoplaza, hasta el extremo de decidir competir en China con la configuración antigua de los escapes. Desde arriba, sin embargo, se decidió la semana pasada que esa configuración se daba por totalmente abandonada, y que a partir de ahora los dos monoplazas irían con la nueva versión de escapes. ¿En contra de la voluntad de Vettel? Me extrañaría mucho. Lo que probablemente pasaba es que Adrian Newey había dado con alguna solución genial. Efectivamente, justo antes de la clasificación, llegaron unos sospechosos aletines traseros que aparentemente redireccionaban el flujo de los escapes hacia el difusor, compensando parte de la pérdida de carga esfumada por la prohibición del soplado. Resultado: pole, victoria y vuelta rápida para Sebastian Vettel.

Kimi Raikkonen

Pero no lo tuvo nada fácil Vettel para alzarse con la victoria en Bahrein. Aunque nadie lo esperaba tan arriba, especialmente tras haberse quedado intencionadamente a las puertas de la Q3 el sábado, Kimi Raikkonen firmó una actuación brillante para confirmar de una manera definitiva que su nombre puede empezar a aparecer en las quinielas para ganar carreras este año. Su apuesta fue muy clara el sábado: ahorrar un juego adicional de neumáticos nuevos a cambio de no entrar en la Q3. Y no le salió nada mal, la verdad. De hecho, yo creo que la victoria se le escapó en boxes, aunque puedo llegar a entender que después de lo de China, Lotus no quisiera cometer el mismo error otra vez.

Los dos primeros stints de Kimi fueron extraordinarios, remontando posiciones con sus juegos nuevos de blandas, y marcando un ritmo en pista soberbio. Incluso me sorprendió que pudiera marcar esos cronos después de tantas vueltas en las frágiles ruedas blandas. La inferior temperatura en el asfalto a lo que se esperaba seguro que ayudó un poco. Pero una vez alcanzó a Vettel, no fue capaz de superarlo en pista, y tampoco Lotus tuvo la agilidad, o el atrevimiento, de detenerse antes que el alemán para concretar un adelantamiento que estaba hecho. Puedo llegar a entenderlo, ya que el problema de Kimi en China fue precisamente haber entrado demasiado pronto a poner un juego de gomas al que le faltaron apenas unas vueltas para acabar la carrera en una sensacional posición. Lotus confiaría que Kimi podría superar a Vettel en pista, y probablemente yo también lo hubiera pensado así, pero unos problemas en los frenos, que no permitían al finlandés apurar la frenada en el tramo final, dieron al traste con sus opciones de victoria. Carrerón de todos modos.

Para completar la extraordinaria sensación que dejó Lotus este fin de semana, Romain Grosjean logró por fin un resultado a la altura que el piloto francés merece, completando el pódium en una carrera también sensacional. Su estrategia fue diferente a la de su compañero de equipo, pero se mostró también válida, cosa que habla muy bien de las prestaciones de ese monoplaza. En algún momento incluso estuvo con la posibilidad de luchar por la victoria, cuando recortaba con el dúo de cabeza al estar frenando Vettel el ritmo de Kimi, pero el último stint del francés fue con medias usadas, que no le dieron el extra adicional que necesitaba para haber podido luchar por algo más. Ya tendrá más ocasiones.

Lewis Hamilton

La peor carrera fue probablemente la de Lewis Hamilton. Por lo menos en relación a las expectativas generadas. Saliendo segundo, muchos daban por hecho que en la primera curva ya iría en cabeza y tendría ritmo para ganar, pero no fue ese exactamente el guión de carrera que le esperaba a Lewis. El ritmo de su McLaren no fue malo en absoluto, pero dos desastrosas paradas en boxes hundieron cualquier posibilidad de pódium para el británico. Este año, los pequeños fallos se pagan muy caros. McLaren debe repasar con calma los errores cometidos en estas cuatro primeras carreras, porque pueden costar muy caros tal y como está avanzando el campeonato. Jenson Button, en esta ocasión, estuvo desaparecido por las gomas, y no es la primera vez que le pasa este año. En cualquier caso, extraño en Jenson.

En esta ocasión, Ferrari pudo firmar una actuación decente para el que se esperaba como el peor escenario para el F2012. Desde luego, la tracción de ese monoplaza es dramática, pero pese a todo, Massa logró coger sus primeros puntos en una carrera más que decente, y Fernando Alonso, en su línea, sacó todo el petróleo posible de un pozo que para cualquier otro estaría seco. Si en Mugello Ferrari logra dar el paso adelante que espera, nos tendremos que acordar a final de temporada de estas cuatro carreras en las que el Mundial se podría haber esfumado por completo, y está más al alcance que nunca.

Y como este año se está haciendo prácticamente imposible cumplir con lo que se considera una extensión razonable de estos posts, intentaré acabar con unos breves para no dejarme cosas. Buena remontada de Schumacher en la sombra, que acabó en los puntos subiendo 12 posiciones. Carrera aceptable de Rosberg para lo que se esperaba de su Mercedes en Bahrein. Hizo menos calor de lo esperado, pero la sensación de mejoría en la gestión de los neumáticos es evidente. Sus maniobras con Hamilton y Alonso dan para un amplio debate, pero creo no tener elementos de juicio suficiente como para mojarme. En directo, son maniobras feas, pero sin telemetrías no me atrevería a señalar claramente a Rosberg. Y acabo con la gran gestión de gomas de Paul Di Resta en una estrategia a 2 paradas que parecía una locura, y con la carrera para olvidar de Ricciardo, después de una clasificación soberbia.

Lo bueno: que la próxima carrera se corre en casa, en el Circuit de Catalunya, sin olvidarnos que antes tenemos unos fundamentales test en Mugello. Nos leemos por aquí después de Barcelona, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos