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La frontera que nunca se debería rebasar

La frontera que nunca se debería rebasar
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Lo que véis en la imagen, tomada por un aficionado, sucedió ayer sábado en el Circuit de Catalunya. El personal de seguridad del Circuit se vio obligado a desalojar la parte de la tribuna principal que estaba situada frente al box de McLaren, haciendo quitar las muchas pancartas ubicadas en esta zona de las gradas, y acordonando ese extremo de la tribuna.

¿Es necesario llegar a esto? Yo lo tengo clarísimo: nunca he visto este tipo de cosas en la Fórmula 1, y me gustaría no haberlas llegado a ver nunca. Siempre he fardado bastante de la "clase" del público de ese deporte que tanto me pirra que es la Fórmula 1. Amantes de los coches, del deporte en su esencia. Pero esto ha virado a un radicalismo que, para mi gusto, no tiene cabida en este deporte. Tampoco voy a obligar a nadie a que le guste o le deje de gustar Lewis Hamilton. O a que le caiga bien, mal o peor. Eso es problema de cada uno. Pero de ahí a lanzar objetos a un piloto, u otras lindezas que he oído pero que prefiero ni reproducirlas por escrito... Ramón Praderas, director del circuito, se refirió ayer a este tipo de actitudes, y sobre las pancartas ofensivas hacia Lewis dejo claro que "no nos gusta verlas aquí. Queremos competitivad entre los pilotos, pero no que se metan con uno de ellos". A mí tampoco me gusta. Yo puedo pensar que Hamilton haya sido más "cabroncete" o menos en determinados momentos del año, pero también lo fue Schumacher en algún punto de su carrera y, aunque no nos guste, seguramente mucha gente pensará que Fernando Alonso también lo ha sido en ocasiones. Es parte de todo esto. Me encantan las luchas entre pilotos. Me apasionan. Pero las que acaban con la bajada de la bandera a cuadros. Esa es la esencia de este deporte, y el que quiera llevar todo esto más allá de el banderazo, es su problema. Por suerte, sólo es una minoría.

Y reitero que puedo entender que alguien silbe a un piloto por lo que le parezca, o incluso que haga una pancarta graciosa en su contra, pero de ahí a la falta de respeto, el insulto y el lanzamiento de objetos, hay un salto tan grande, que pondría la mano en el fuego a que todo el que lo da no sabe demasiado de un precioso deporte que se llama Fórmula 1 y que, aunque parezca mentira, ya existía mucho antes de que Fernando Alonso abriera los ojos a media España. Apoyemos a Fernando. Colguemos pancartas de "Alonso Campeón", o de "Cómete a Hamilton", pero no caigamos en la barbarie que caracteriza a otro tipo de aficionados de deportes que no vienen al cuento.

Y acabaré con un extracto de una entrevista concedida a SportLifePress ayer mismo por Lewis Hamilton: "La verdad que me siento algo triste, estoy enamorado de este país, pero sobretodo de la ciudad da Barcelona y de este circuito, ya que es uno de mis tres favoritos. La gente conmigo en España siempre ha sido muy calurosa, y a pesar de que me imaginaba lo que podría pasar, no ha sido agradable. Pero quizás esta clase de cosas te hacen aprender a valorar más el calor del público, que aunque siempre procuro estar por ellos, nunca sabes lo importantes que son para ti hasta que pasan esta clase de cosas. Pero al final de la jornada valoras, y me quedo con lo positivo, ya que sigo contando con grandes aficionados y amigos en España, como hoy me han demostrado". Que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo, la tengo clarísima.

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