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Fernando Alonso: 2007, su temporada más difícil

Fernando Alonso: 2007, su temporada más difícil
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Lo que generalmente se emplea para valorar el rendimiento de un piloto a lo largo de una temporada, son sus números. Eres lo que dicen las estadísticas. Ni más, ni menos. Y con el paso del tiempo, las estadísticas pasan a prevalecer incluso por encima de tu pilotaje. Así que, mirando los números de Fernando, 4 victorias, 12 podiums, 2 poles, 3 vueltas rápidas, 1 único abandono y 16 carreras en los puntos, no están nada mal. Pero finalizar el mundial en 3ª posición, por detrás de tu debutante compañero de equipo, aunque empatados a puntos, parece no ser la posición más idónea para el bicampeón del mundo de 2005 y 2006.

Es evidente que algo ha fallado este año para que Fernando Alonso no se proclamara Campeón del Mundo. Y no hay que buscar demasiado lejos para encontrar el motivo de esta pequeña decepción. El motivo estaba sentado en el McLaren número 2, y se llamaba Lewis Hamilton. Otros pilotos con una entrada agresiva en curva como la de Fernando, tuvieron en los nuevos neumáticos Bridgestone a su verdadero rival en este inicio de temporada. Pero no fue ese el problema para Fernando. Su adaptación fue sorprendente, sin apenas perder esa velocidad característica en busca del ápice. El rival de Fernando fue desde un principio Lewis Hamilton. El MP4-22 funcionaba a las mil maravillas, y desde los primeros tests de pretemporada, Alonso era consciente que podría luchar por el título. No lo decía públicamente, pero lo sabía de sobras. Un gran coche, un gran equipo detrás suyo, un puñado de ingenieros que veían en Fernando al salvador que les iba a traer nuevamente un título después de los 2 consecutivos logrados por Mika Hakkinen a finales de los 90... Todo estaba en su sitio, y si las cosas no se torcían demasiado, parecía que Fernando lograría la gesta de conseguir tres mundiales consecutivos con un salto de escudería de por medio. Pero las cosas no tardarían en torcerse.

Lewis Hamilton no se lo ha puesto fácil a Fernando

No nos engañemos. El inicio de temporada de Fernando Alonso no fue excesivamente bueno. El asturiano puso de manifiesto una irregularidad que no se le conocía en carrera, e incluso cometió errores de pilotaje muy poco frecuentes en las calculadas maneras de Alonso en pista (léase salida en Montmeló o sucesivas pasadas de frenada a final de recta en Canadá). Además, protagonizó diversas carreras en las que parecía no encontrar el ritmo adecuado, como la de Bahrein o la de Magny-Cours. El motivo de estas actuaciones nada típicas en Fernando nunca se sabrá con seguridad, pero puede que las increíbles prestaciones que estaba demostrando Lewis Hamilton en el arranque de temporada, junto al progresivo desvío de la atención del equipo al monoplaza del nuevo héroe británico, tuvieran algo que ver.

Lo cierto es que las demostraciones de Fernando Alonso en Mónaco, Monza o, quizás la más recordada del año, Nurburgring, no fueron suficientes para darle un título que tendría que haber sido suyo si en McLaren le hubieran dado el status de número 1 que de entrada parecía evidente que se merecía el vigente campeón. El resultado ha sido una temporada que Alonso no ha tenido bajo control en ningún momento. Quien nos iba a decir que cuando apagamos el televisor después del Gran Premio de España, el liderato en solitario que acababa de perder Alonso en manos de Hamilton, ya no lo iba a recuperar en ninguna de las 13 carreras que quedaban...

Un año complicado para Fernando Alonso

En Racingpasión | Resumen Temporada 2007

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