Cuando no abandonar se convierte en un triunfo

Cuando no abandonar se convierte en un triunfo
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Los abandonos en la cola de la parrilla duelen especialmente en este tipo de carreras. Estas suelen ser ocasiones casi únicas para los equipos de la cola de afrontar el resto del año con algún puntito en el saco, y en Melbourne, sólo Toro Rosso aprovechó la oportunidad, si se puede considerar a Toro Rosso como equipo de la cola.

Estas son las carreras idóneas para que los pescadores afilen sus cañas, porque pocos ríos tan revueltos nos vamos a encontrar a lo largo de la temporada. En un Gran Premio similar disputado aquí en Melbourne en 2002, Mark Webber pescó 2 buenos atunes con una caña fabricada en Faenza, cuando sólo los 6 primeros tenían derecho a pescar. Aquel año, también se clasificaron sólo 8 coches, aunque todos ellos vieron el banderazo final. Si hacemos un poco de memoria para buscar algún Gran Premio con tan pocos coches cruzando la bandera a cuadros (recordemos, sólo acabaron 7 monoplazas este pasado domingo), nos topamos de entrada, curiosamente, con uno de los Grandes Premios de la historia que no registraron ningún abandono: Indianápolis 2005. Aunque claro, sólo tomaron la salida 6 monoplazas. Hay que seguir rastreando.

A bote pronto, lo primero que me viene a la cabeza son carreras disputadas en Spa. La de 2004 podría ser una buena candidata, pero acabaron 11 pilotos. Inmediatamente, tenemos que pensar en Spa 98, esa carrera inolvidable que acabó con el doblete de Jordan y el podium del Sauber de Jean Alesi. Sólo 8 clasificados, vamos bien... pero los 8 cruzaron la meta. Sigamos buscando.

Y llegamos al año 1996, y en este sí que no hay opción a equivocación. Hasta dos carreras locas tuvimos en la temporada del título de Damon Hill, una en nuestro país, y la otra bien cerquita. La palma se la lleva el inundado Gran Premio de Mónaco de esa temporada, en la que sólo vieron el banderazo final los 3 pilotos del podium. Esa carrera supuso la única victoria de Olivier Panis en la Fórmula 1, a bordo de un Ligier. Tampoco se queda atrás el también pasado por agua Gran Premio de España disputado en Montmeló, que vio la primera victoria de Schumacher subido en un Ferrari, en una carrera que sólo finalizaron 6 monoplazas.

Pero desde luego, tantos abandonos en una carrera en seco, son difíciles de recordar.

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