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Wind Explorer, recorriendo Australia gracias al viento

Wind Explorer, recorriendo Australia gracias al viento
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5.000 kilómetros, mucha paciencia y un prototipo de coche eléctrico. El Wind Explorer llegaba el día 12 de Febrero a Sidney tras haber recorrido toda Australia por la ridícula cifra de 10 Euros en electricidad. Una ruta que empezó el 21 de Enero en Perth, pasando por Adelaida y Melbourne, una ruta con mucha zona desértica y que puede poner a prueba a cualquier vehículo. En esencia el Wind Explorer es un coche biplaza con un peso en vacío de tan solo 200 Kg, construido por dos alemanes, Dirk Gion y Stefan Simmerer, en un proceso que les llevó 6 meses.

El objetivo del equipo de Dirk y Stefan es demostrar que la tecnología existente y disponible para construir vehículos es suficientemente buena. Y para demostrarlo, construyeron un biplaza, vigilando sobre todo el peso aplicando nuevos materiales y propulsado por un pequeño motor eléctrico alimentado por un pack de baterías de ion litio con una capacidad de 8 kWh. Ruedas de bicicleta ocultas detrás y lenticulares delante, junto a una carrocería con forma de gota de agua, muy pegada al suelo, son los últimos factores para conseguir el coche más eficiente posible.

Muy eficiente, justo lo que querían demostrar, pero ¿de donde han sacado la electricidad para que les saliera tan barato? la respuesta viene en su nombre, una turbina eólica portátil ha sido la encargada de cargar el coche por las noches, mientras durante el día ha usado la energía almacenada en las baterías, gastando cada 100 Km el equivalente a lo que gasta una lavadora. Para mayor autonomía se ha ayudado de cometas al más puro estilo Kite Surf para complementar al motor eléctrico.

Excepto el coste por kilómetro y la ligereza, prácticamente nulo si no contamos el precio del prototipo, el resto de cifras concernientes a las prestaciones, dejan un poco que desear, su velocidad máxima es de 90 km/h y me temo que es ayudándose de las cometas.

Han tardado ni más ni menos que 3 semanas, diría que es cuanto menos lento, pero según los propios inventores, en el mejor día el coche recorrió 493 Km con una sola carga (tardaron 36 horas según su página). Además muchos de los días los pasaron haciendo pruebas y la mayoría de los días no llegaron a esa cifra ni de lejos, aunque sería una cifra de autonomía más que decente en un coche de calle si las prestaciones fueran mejores.

A pesar de lo que digan estos chicos, al coche eléctrico todavía le queda bastante para acabar de cocinarse, aunque experimentos como este puedan dar muchas ideas sobre fiabilidad y factibilidad de los diversos métodos de recarga. La única idea de este experimento que no veo aplicable es la de poner a nuestra suegra o parienta a volar una cometa por la ventana para llegar más rápido y consumiendo menos a nuestro destino…

Vía | Metro.co.uk y Fast Company
Página del proyecto | Wind Explorer
En Motorpasión | La Zero Race llega a España con retraso

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