
Ya conocemos todos los detalles que diferencian a esta versión STI del Impreza normal, así que llega el mejor momento, pulsar el botón de arranque situado a la izquierda del volante y empezar a disfrutar…
Tras acceder al coche sin tener que sacar ninguna llave del bolsillo (lleva un sistema de apertura por cercanía), pulso el botón de arranque. Las agujas suben hasta el límite para hacer el chequeo de que todo en el coche está OK, pero el coche no se pone en marcha. Antes hay que pisar el embrague.
En cuanto el motor bóxer se pone en marcha el habitáculo se llena con un sonido suave y ronco al mismo tiempo, un ruido que no sobresale más que en otros coches normales. Se trata de un sonido discreto, que mantiene su discreción incluso cuando engranamos la primera y empezamos a andar.











