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Nueva York, donde Uber podría estar quitándole clientes... ¿al metro?
Industria

Nueva York, donde Uber podría estar quitándole clientes... ¿al metro?

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La movilidad en las ciudades atraviesa un momento crítico de reorganización. Menos coches en el centro, nuevas fórmulas para el transporte personal y colectivo, acondicionamiento de las infraestructuras... El futuro más inmediato pasa por configurar las ciudades en las que viviremos mañana, y hoy por hoy lo que tenemos sobre la mesa es un mar de posibilidades.

Nueva York quizá esté dando una curiosa vuelta de tuerca al redescubrimiento de la movilidad urbana. Allí donde el tráfico es un caos, allí donde la megalópolis se deja ver en todo su esplendor, los responsables del metro están viendo cómo les baja la clientela. Y con un dedo cauteloso apuntan hacia Uber como potencial contribuyente a un hipotético cambio de escenario. Aunque no es el único factor que puede estar interviniendo, sí es el que resulta más llamativo.

El año 2016 marcó un punto de inflexión para el metro de Nueva York. Según publica The New York Times, el volumen de viajeros comenzó a descender tras permanecer en aumento sostenido desde el año 2009. De un total de 1.700 millones de viajes se perdieron alrededor de 6 millones, un 0,35 %. Hasta ahora, el crecimiento estaba en unos 30 millones de viajes cada año, fijando récords en cada ejercicio.

Nueva York Uber Metro

No se trata de un descenso acusado, desde luego, y de hecho por ahora se nota sólo en fines de semana, donde la pérdida es de un 3,1 % de los viajes. Entre semana el uso del metro incluso ha aumentado, fijando máximos una vez más, y en este caso desde 1948, aunque el crecimiento fue de un tímido 1 %. Por esta razón han comenzado a sonarle las alarmas a Fernando Ferrer, presidente en funciones de la Autoridad Metropolitana del Transporte de Nueva York.

Ferrer explica que no está preocupado, pero sí que ha comenzado a buscar las causas por las que los visitantes de Nueva York se plantean alternativas al metro. Los problemas derivados de un mal servicio al ciudadano y el crecimiento de una alternativa como Uber se encuentran en la lista que ha elaborado la corporación del transporte colectivo neoyorquino.

Retrasos de convoyes envejecidos y averiados

Nueva York Uber Metro

La máxima autoridad del transporte público reconoce que entre las razones por las que los viajeros no utilizan el metro como venían haciendo hasta ahora están los 70.000 retrasos contabilizados cada mes en 2016, frente a los 28.000 retrasos que tuvo el suburbano de promedio en 2012. En sólo cuatro años, la cifra de retrasos se multiplicó por 2,5.

Entre las razones por las que los viajeros dejan de usar el metro están los retrasos y las averías, que se han incrementado de forma llamativa en los últimos años, como indicio de un transporte envejecido.

No se trata del único número que llama la atención en lo referente al metro de Nueva York. Si en 2010 los trenes eran capaces de circular sin averías durante 200.000 millas (321.868 kilómetros), en 2016 esa distancia se había recortado, de forma muy significativa, hasta las 120.000 millas (193.121 kilómetros).

Subway Nyc

A todas luces se trata de indicios que apuntan hacia una red de transporte público que acusa falta de inversión en mantenimiento, sumados a la dificultad de realizar tareas de mantenimiento aprovechando precisamente el fin de semana. Todo suma, para mayor desesperación de los viajeros.

En el horizonte se encuentra el ambicioso plan de mejora de las infraestructuras que tiene en marcha el Ayuntamiento de Nueva York. Este plan contempla un presupuesto total de casi 28 mil millones de euros, y sólo en mejoras para la red de metro se destinarán 13,5 mil millones de euros. El problema es que este plan se trazó para ser desarrollado entre 2015 y 2019 y además acumula retrasos debidos a cuestiones políticas, por lo que una parte de las soluciones propuestas tardarán todavía en hacerse realidad.

¿Qué opción les queda hoy a los ciudadanos que necesitan desplazarse? Resignarse a esperar hasta el siguiente tren, que llegará tarde y abarrotado, o buscar una alternativa que les permita llegar a tiempo a sus lugares de destino. Y es aquí donde Uber, y otros como Uber, han sabido aprovechar la ocasión.

Uber crece a ritmo disparado en Nueva York

Nueva York Uber Metro Taxi

Mostrar una foto de Nueva York sin taxis amarillos es algo que puede resultar chocante, en principio. Sin embargo, los datos dicen que poco a poco el paisaje urbano de Nueva York está cambiando. Las empresas alternativas al taxi están llenando la ciudad que nunca duerme con coches negros que llevan y traen cantidades crecientes de pasajeros. Y, al menos en los fines de semana, transportan viajeros que ya no utilizan el metro para moverse por la ciudad.

El relevo se hizo oficial en marzo de 2015, cuando se supo que los 13.587 taxis amarillos que había registrados en Nueva York se quedaron en minoría frente a 14.088 licencias de Uber. En aquel momento se explicó que pese a estas cifras, los viajes realizados por los clásicos yellow cabs continuaban siendo 15 veces más numerosos. La situación era inquietante, pero los datos aún favorecían al transporte convencional de pasajeros.

Hoy en día ya no se habla en Nueva York solamente de Uber. Lyft, Via, Juno y Gett suman a Uber un conjunto de alternativas que según el sector del taxi ha propiciado la pérdida de más de 100.000 viajes entre noviembre de 2010, cuando comenzaron a florecer esas plataformas, y noviembre de 2016. De realizar 463.701 carreras diarias, a quedarse en 336.737. De ingresar 4,90 millones de euros en 2010, a ingresar 4,72 millones seis años después.

De hecho, los taxistas están en pie de guerra en Estados Unidos porque ya ven claramente los efectos de Uber, y otros como Uber, en su actividad económica.

Nueva York Uber Metro

El Ayuntamiento de Nueva York ve esta evolución con cierta preocupación. Si en 2015 se produjo el adelantamiento de Uber a los yellow cabs, en 2017 hay más de 60.000 licencias de transporte alternativo al taxi. De ellas, 46.000 trabajan Uber, como mínimo. Y no han pasado ni dos años desde que se produjo el relevo.

Si aumenta el número de coches porque la gente deja de ir en metro, se puede llegar al colapso de la ciudad de una forma más o menos rápida, según explica, Bruce Schaller, ex funcionario del Departamento de Transportes, que reivindica la necesidad de "absorber el crecimiento de los viajes de la población", ya que esta "capacidad del sistema de tráfico" ha supuesto, junto al "crecimiento económico", "el secreto del éxito de la ciudad de Nueva York en los últimos 20 años".

Con todo, la visión del consistorio no se queda en las plataformas como Uber. Tienen claro que el aumento del tráfico se debe al crecimiento de la población. Sin embargo, si los ciudadanos que necesitan moverse por Nueva York dejan de utilizar el metro y eligen transporte rodado, tanto dará que este lo proporcionen Uber, Lyft, Via, Juno, Gett o los yellow cabs de toda la vida. La cuestión es que la ciudad de los rascacielos podría convertirse en un monumental atasco.

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