El eje norte-sur de la red de autopistas que recorre la provincia de Guizhou en China es uno de las más complejos y espectaculares del mundo. Esta región es extremadamente escarpada, plagada de picos y profundos barrancos fluviales, así que este entramado de carreteras es un escaparate mundial de ingeniería extrema: han llegado hasta cortar una montaña a la mitad en uno de sus tramos en vez de hacer un túnel. Pero los grandes protagonistas son sus gigantescos puentes, titanes atirantados.
Cerca de unos 32.000 puentes, entre los ya construidos y los proyectados, se extienden en la red viaria de alta capacidad Guizhou, ganándose el título de "museo mundial de puentes". De los mismos, cerca de 50 están entre los más altos jamás levantados. Tres de esos colosos destacan por encima del resto, dos con récord de altura. Ejemplifican a la perfección hasta dónde puede llegar la ingeniería para imponerse a una complicada orografía.
El puente del Gran Cañón de Huajiang, techo del mundo
El gran protagonista de la red de autopistas de Guizhou es el puente del Gran Cañón de Huajiang que, con su altura de 625 m sobre el fondo del cañón, es el puente más alto del globo. También es el más reciente, pues se abrió al tráfico hace pocos meses. Su tablero sobrevuela la denominada "grieta de la tierra", a una altura comparable a un rascacielos de 200 plantas. Así se conoce al Cañón de Huajiang, con un desnivel de casi 1.000 m y una longitud de 80 kilómetros, que cruza el río Beipan. La solución pues no ha sido rodearlo ni atravesarlo, sino salvarlo por encima.
Este inmenso puente, nueve veces más alto que el Golden State de San Francisco, acoge una autopista de doble calzada por sentido (con un total de cuatro carriles), firmando una longitud total de 2.890 metros y siendo su tramo principal de 1.420 metros. Sus dos torres se elevan 260 y 200 m de alto, emergiendo ambas al borde del cañón. Sus locas cifras se maridan con la complejidad que ha supuesto levantarlo en tiempo récord (solo cuatro años) y su avanzada tecnología de monitoreo. Tanto es así que ha estrenado 21 nuevas patentes de sistemas estructurales y de control.
439.000 m³ de hormigón y 49.000 toneladas de acero, y soluciones ingeniosas: como un sistema inteligente para controlar la temperatura del hormigón cuando se vierte para evitar que se agriete
Entre ellas se destaca un sistema de cables inteligentes con sensores de fibra óptica, que controlan en tiempo real y sin descanso la tensión, la temperatura o la humedad. Son una suerte de sistema de salud estructural del puente: compuestos por decenas de miles de filamentos de acero de alta resistencia (cada cable principal se compone de 40.000 hilos de acero), diseñados para soportar cargas extremas de su vano de más de 1.400 m. También unos avanzados anclajes para terreno cárstico, tanto excavados en la roca como de tipo gravitacional. Y, para levantarlo, los plazos fueron más reducidos gracias a un sistema de construcción digitalizado de elevación y montaje asistido por posicionamiento satelital (BeiDou), tecnología IoT y control en tiempo real.
Esta colosal obra de ingeniería se inauguró en septiembre de 2025, y ha sido clave para reducir los trayectos por carretera entre los condados de Guanling (Bouyei y Miao) y el de Zhenfeng. Antes, esta conexión suponía cerca de dos horas de viaje, por complicadas y tortuosas carreteras de montaña, y ahora son apenas dos minutos. Igualmente ha acortado los tiempos desde el distrito especial de Liuzhi hasta el condado de Anlong, pasando de tres horas a la mitad.
Sus escuderos: el puente Duge y el puente del Río Yachi
Antes de que el puente de Huajiang le quitara el puesto, el puente Duge era el más alto del mundo. También denominado puente de Beipanjiang, este gigante firma los 565 m desde su punto más alto al fondo del cañón, siendo en este punto frontera natural entre Guizhou y Yunnan. Es asimismo uno de los puentes atirantados más altos del planeta en lo que toca a estructura: su torre más elevada mide 269 m. Se extiende 1,34 km en total, siendo su vano principal de hasta 720 m, que es el que sobrevuela el mencionado cañón igualmente cruzado por el río Beipan.
La construcción del que fue hasta septiembre de 2025 el puente más alto concebido comenzó en 2013, y se completó en apenas tres años, abriéndose al tráfico a finales de diciembre de 2016. Con un presupuesto de 1.o00 millones de yuanes (unos 130 millones de euros actuales), un millar de ingenieros y técnicos hicieron posible este titán, cuya estructura se diseñó con herramientas de modelado de realidad virtual antes de trasladarlo al plano físico en su escarpada localización. Levantarlo fue un absoluto reto por los fuertes vientos y otras inclemencias meteorológicas habituales de esta zona.
Conecta el municipio de Duge con el de Pula, y cambio para siempre el trayecto entre las mismas: antes se tardaba por carretera entre cuatro y cinco horas, y desde que se abrió al tráfico únicamente hora y media.
El tercero en discordia es el puente del río Yachi, el sexto más elevado del planeta y el tercero de este trío. En total se eleva 434 m, y es el segundo puente atirantado más alto del globo. Asimismo ostenta el honor de ser uno de más largos concebidos, con un total de 1.441 m superando al de Duge. Su vano central es de 800 m.
Lo componen 192 cables de acero y 800.000 pernos soportan su base de hormigón y acero, que para la báscula en las 62.000 toneladas, ancladas sobre dos torres: la occidental de 258 m y la este de 243 m. Salva el cárstico valle del río Yachi y el embalse de la presa de Dongfeng.
Empezó a construirse también en 2013, exigiendo un complejo proceso de ingeniería de tres años. En su caso se aplicaron técnicas avanzadas de montaje por segmentos, control estructural digital y sistemas de izado de precisión para ensamblar el tablero a gran altura en este entorno tan inaccesible. Se inauguró en julio de 2016, igualmente salvando una de las zona más escarpadas de China, conectando las ciudades de Bijie y Guiyang. El cruce del valle pasó a exigir un recorrido de entre una y dos horas a un trayecto que ronda los 10 minutos.
Imágenes | Wikimedia, Xinhua
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