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Mi Gran Premio de Italia 2013: Nada puede parar a Sebastian Vettel

Mi Gran Premio de Italia 2013: Nada puede parar a Sebastian Vettel
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Si lo que Red Bull insinuó en Spa-Francorchamps ya empezaba a dar mucho que pensar sobre la superioridad actual de la escudería austriaca, la carrera de Sebastian Vettel en Monza el pasado domingo acabó de certificar que, hoy por hoy, nada puede detenerle en su camino hacia el título. Ni tan siquiera un circuito marcado como el más desfavorable del calendario para Red Bull.

Es cierto que el rápido trazado de Monza ha ido históricamente vinculado a la velocidad pura. Sus largas rectas hacen pensar que a priori, quien sea capaz de ir más rápido por ellas, tiene una clara ventaja en el tiempo por vuelta. Pero desde 2011, cuando Vettel ganó con uno de los coches más lentos en velocidad punta de la parrilla, eso ya no es así.

Las exigencias de Monza

Cada vez más, Monza reserva un suculento premio a los que abogan más por la eficiencia aerodinámica que por la velocidad pura a base de reducir drag (y por consiguiente, downforce). Lo cierto es que en el circuito italiano no es que se corra con poco downforce por gusto. La explicación fundamental de este extremo es que el objetivo prioritario es la reducción de drag, y como ello se hace fundamentalmente tocando los alerones trasero (principalmente) y delantero, el precio a pagar es una ineludible reducción de downforce.

Pero si tu coche (como conjunto) es más eficiente aerodinámicamente que el resto, te puedes permitir el lujo de reducir mucho más drag, conservando más downforce que el resto. De libro. Y eso es lo que sucedió con Red Bull este pasado fin de semana. No estuvieron tan lejos en velocidad como de costumbre, disponiendo de una velocidad en su paso por curva (Ascari y Parabólica principalmente) que marcaba una clara diferencia. No me cabe la menor duda que ese coche genera una carga por debajo (la más eficiente de todas, ya que el drag asociado es relativamente pequeño), con la ayuda de su habilidad para direccionar a esa zona los gases de escape, mucho mayor a la competencia.

Con estas premisas, y pese a tener problemas en la caja de cambios, debiendo cambiar en las marchas cortas antes de lo recomendable, y haciendo la carrera entera con el mapa motor de lluvia (de ahí que su luz trasera intermitente no dejara de funcionar en toda la carrera), Sebastian Vettel se impuso en el casi peor circuito del año para Red Bull sin sudar lo más mínimo. Ya solo falta saber en qué circuito se proclamará tetracampeón.

Fernando Alonso y Mark Webber

Alonso saca lo máximo del Ferrari

Por su parte, Fernando Alonso volvió a firmar una carrera de máximos. Llevo al coche al máximo lugar donde buenamente podía, o incluso un poquito más allá. Sigo siendo escéptico respecto a las mejoras de Ferrari. De nuevo, por circunstancias varias, tanto Lotus como Mercedes tuvieron un fin de semana ajetreado, y pese a todo, el ritmo que mostraron en carrera fue muy convincente, y en muchos momentos tan rápido o más que el de Ferrari. Además, habrá que ver como va el Ferrari en circuitos que requieran más carga aerodinámica que los dos últimos visitados. En Singapur parece ser que llegarán mejoras. Podrían ser las últimas serias, pues habrá que ir empezando a cambiar el chip a 2014.

Sí me gustó, y quiero resaltarlo especialmente, la estrategia de Ferrari en esta carrera. Mucha gente ha criticado que Fernando Alonso siguiera en pista cuando Vettel entró a cambiar sus neumáticos medios por los duros, pero creo que había que intentar algo diferente para intentar vencer a Vettel. Copiando la estrategia del alemán, poco había que hacer, pues en Ferrari eran muy conscientes de que la diferencia de ritmo respecto a Red Bull era superior con los duros que faltaba por poner que con los medios. Por lo tanto, mientras los tiempos de Alonso fueran buenos, y considerando que el stint con los duros que tenía que afrontar Vettel era largo, podían jugársela a un final de carrera con ventaja de gomas para Alonso.

Sin embargo, me gustó mucho más la gestión de la estrategia que la decisión en sí. Se optó por esa jugada estrategia, pero midiendo absolutamente los riesgos. Primero Ferrari entró a Massa justo después que Red Bull metiera a boxes a Webber (muy hábiles, como siempre en Red Bull, forzando la estrategia de Alonso). Sin embargo, Massa no pudo salir, por poco, por delante de Wbber para contener un poco al australiano y dar más margen a Alonso. Entonces, Ferrari alargó tanto la estrategia de Alonso como pudo, sin que llevarla a cabo supusiera perder la segunda plaza con Webber. Y lo hicieron perfectamente, incorporándose tras su parada Alonso justo delante de Webber.

Nico Hulkenberg

Por comentar brevemente, me gustaría destacar mucho la notable actuación de Nico Hulkenberg. El año pasado Monza se le dio también muy bien al Sauber. Pero creo que Nico puso mucho de su parte en el resultado final, pues aguantar como lo hizo a Nico Rosberg a final de carrera, demuestra, además de manos, mucha madurez. Si Nico coge su habitual impulso de final de temporada, puede dar más que hablar en lo que queda de campeonato.

Tampoco estuvo nada mal el papel de Daniel Ricciardo, y para ser justo, del Toro Rosso de Jean-Eric Vergné hasta su abandono. Los de Faenza apostaron por la velocidad punta claramente, y no les fue mal del todo. Por lo menos, esa clara apuesta mantuvo a raya en varias peleas a sus compañeros de batallas en esta carrera, los pilotos de McLaren, que pese a tener un buen ritmo, su falta de punta les condenó a estar a merced del ritmo que marcaban los Toro Rosso.

Nos leemos después del Gran Premio de Singapur por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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