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Mi Gran Premio de Gran Bretaña 2014: un gran Gran Premio

Mi Gran Premio de Gran Bretaña 2014: un gran Gran Premio
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La carrera disputada el pasado domingo en Silverstone fue en líneas generales una carrera de lo más interesante, con una lucha interesante por el pódium, y sobre todo, con una lucha cuerpo a cuerpo que llevábamos esperando mucho tiempo: Fernando Alonso contra Sebastian Vettel. Pilotaje en estado puro.

De hecho, casi ha pasado a un segundo plano la cómoda victoria de Lewis Hamilton en casa, que sumada al abandono de Nico Rosberg, vuelven a dejar le Mundial en un puño. Aunque tengo la sensación que algo va a cambiar a partir de ahora en Mercedes: no es de recibo que un coche con unas prestaciones tan superiores al resto esté sufriendo carrera sí carrera también problemas de fiabilidad. Que sus dos pilotos se aprieten las tuercas el uno al otro está bien… hasta que el nivel de exigencia a sus monoplazas sobrepase unos límites que parecen haber alcanzado ya.

El pasado domingo, la superioridad de los Mercedes se cuantificaba en el primer stint en cerca de 2 segundos y medio por vuelta sobre el resto de pilotos. Eso es una auténtica barbaridad. No se puede exigir un coche hasta la rotura con semejante diferencia. Más allá de los Mercedes, sin embargo, la lucha por el pódium en Silverstone tuvo diversos candidatos implicados. Me atrevería a meter en este grupo a Bottas, Ricciardo, Button, Vettel e incluso a Alonso en alguna fase de la carrera.

Enorme Valtteri Bottas, y preciosa lucha Alonso-Vettel

El mejor de todo este grupo, y me atrevería a decir de la carrera, fue el finlandés de Williams, Valtteri Bottas. Con este Williams con motor mejorado, Bottas está mostrando de lo que es capaz, y en Silverstone firmó una actuación soberbia, saliendo desde la 14ª posición y escalando con paso firme hasta la 2ª plaza final. Las claves para semejante remontada fueron, por una parte, su decisión a la hora de adelantar a todos los pilotos que se fue encontrando en su camino, algo para lo que está demostrando tener una facilidad asombrosa. Por otro lado, que sus neumáticos medios aguantaran un stint de 30 vueltas en plena remontada, tratándose su monoplaza de un Williams (que hasta ahora tenía serios problemas con las gomas). Cuando tienes buen ritmo, muestras facilidad para adelantar, y las gomas acompañan, es difícil que nadie te pare.

Valtteri Bottas

El tercer escalón del pódium se lo llevó Daniel Ricciardo, pero me atrevería a decir que probablemente haya sido el pódium menos merecido del australiano esta temporada. Realmente, Ricciardo se encontró en unas circunstancias de carrera en la que parecía adecuado arriesgar a cambiar su estrategia a 2 paradas por una de 1 única parada, y ya que el ritmo de su perseguidor, Button, por detrás no era excesivo, y que la amenaza más seria, Vettel, estaba enzarzada en un épico mano a mano con Alonso. Un ritmo trotón le bastó para alargar ese stint con los neumáticos medios hasta las 37 vueltas y entrara en meta 3º con una distancia de menos de un segundo por delante de Jenson Button.

El que por ritmo parecía el gran candidato a esa tercera plaza en el pódium era Sebastian Vettel, pero se cruzó en su camino un combativo Fernando Alonso que le dio guerra durante 13 vueltas que fueron definitivas para sus aspiraciones. Sobre esa lucha mano a mano entre estos dos monstruos, poco más se puede decir ya a estas alturas. Fue una auténtica delicia, aunque la lucha llegara en un momento de la carrera en el que el Ferrari de Alonso ya no estaba en las mejores condiciones para afrontar esa lucha. Mucho hizo el asturiano atreviéndose a intentar (y conseguir) uno de los adelantamientos de la temporada, sin duda, lanzándose por el exterior en Copse cuando Vettel se había reincorporado de su última parada en boxes justo por delante del de Ferrari. Su defensa posterior de la posición, pese a que fue muy dura en muchas maniobras, fue toda una lección de conducción defensiva ante un coche claramente superior.

Al final, Vettel logró adelantar a Alonso, pero se lo tuvo que sudar mucho más de lo que seguramente hubiera imaginado. O por lo menos, mucho más de lo que se lo tenía que sudar en años pasados cuando circunstancialmente se encontraban en pista. Los dos excedieron algunos límites reglamentarios en la lucha, pero por una vez aplaudo a la FIA en no hacer absolutamente nada y dejar que lucharan a brazo partido, para el beneficio y gozo de los espectadores. En estas situaciones, mientras haya respeto entre los pilotos y no se realicen maniobras muy descaradamente ilegales, se debe permitir la lucha, porque son estas luchas las que hacen grande la Fórmula 1.

Fernando Alonso, una carrera difícil

Fernando Alonso

Sobre Fernando Alonso, creo que podría haber luchado por el pódium sin ningún problema de haber salido de una posición de parrilla digna. El error de estrategia de Ferrari en la clasificación del sábado fue inadmisible. Tomar ese tipo de decisiones tan al límite para pasar de una Q1 a una Q2 es algo intolerable para un equipo como Ferrari. Pero aún saliendo tan atrás, durante el primer stint el más rápido después de los Mercedes era precisamente el Ferrari de Fernando Alonso. Alonso en Silverstone tenía un muy buen ritmo, y pudo ejecutarlo hasta que Button se cruzó en su camino. No hubo manera de adelantar al británico, y Alonso perdió demasiado tiempo tras la estela del McLaren, seguramente alargando para hacer una única parada.

Si hubiera tenido que montar aún el juego de duros (que se quitó tras el incidente de Raikkonen), probablemente hubiera adelantado su primera parada, y es factible que se hubiera quitado de encima a Button en esa jugada. Pero, por si no tuviera suficiente, tener que cumplir el stop&go de 5 segundos en su parada por salir mal colocado en parrilla, supuso que cuando Button efectuó la suya, siguió saliendo por delante de Alonso. Aunque a esas alturas de la carrera, el Ferrari ya no estaba para demasiadas alegrías, reconociendo Alonso que estuvo a punto de abandonar.

Para terminar, me gustaría hacer un inciso sobre el accidente de Kimi Raikkonen. Para mí es culpa absolutamente de Kimi. En una escapatoria con hierba, grava y baches, no puedes seguir apretando el gas y reincorporándote a la pista en una primera vuelta en la que el paquete de coches está muy junto de esa manera. Podría haber formado un lío con consecuencias mucho peores. Mucha suerte tuvo que Felipe Massa reaccionó rápidamente a la situación y esquivó a Kimi. Sin duda, a Kimi Raikkonen deberían sancionarlo por esa incorporación a pista.

Nos leemos después de Alemania por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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