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Torrot City Surfer, prueba: una señorita en la ciudad y una señorita en el campo (parte 2)

Torrot City Surfer, prueba: una señorita en la ciudad y una señorita en el campo (parte 2)
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Después de haber comprobado qué nos ofrece la Torrot City Surfer en ciudad, hemos querido ir un paso más allá y elevar la dificulta del examen. La plegable despierta con las pilas cargadas in saber qué le espera un recorrido mucho más exigente, sin casi un metro llano y con un ciclista que adolecerá de un manejo esquizofrénico de la asistencia.

Para que os hagáis un idea, vamos a someter su próximo ciclo a cerca de 550 metros de desnivel acumulado, a una velocidad media superior a 21 km/h, con un tramo de subida en concreto que nos servirá para compararla con una bicicleta sin motorización, midiendo nuetra frecuancia cardiaca y velocidad para ver "cuánto" ganamos escalando. Antes de seguir leyendo, ¿seríais capaces de adivinar cuánto dio de sí su autonomía?

Mapa Villalba

Dejad que altere la cronología de esta historia para mostraros, en un primer punto, el recorrido de esta segunda prueba por las calles de Collado Villalba, pasando del tráfico que se genera en una ciudad dormitorio de este tipo un viernes por la tarde (que no es poco) a la dureza de las rampas de algunas urbanizaciones. Una suma entre subidas y parones que harán sufrir de lo lindo a la Torrot. No tanto el peso del ciclista, que digamos que se mueve en torno a los 60 kilogramos. Así culminaremos nuestro pérfido plan de alejarla, sólo un poco, de la ciudad.

¡Ah! Y como hiciéramos en la prueba en ciudad, vamos a terminar exprimiendo su autonomía en un "circuito" en el que cada kilómetro acumularemos 30 metros de desnivel. Nos armamos con el pulsómetro y GPS Garmin, y con la emoción del momento se nos olvida activarlo hasta no llegar a la base del primer test del día, la comparativa en subida entre la City Surfer y una bicicleta convencional. No pasa nada, sólo que a lo que nos indique el Garmin de distanica recorrida habrá que sumarle 3,1 kilómetros (que medí justamente después y que ya está tenido en cuenta durante la prueba).

Antes de ir con la subida, aquí diremos que es donde podemos echar en falta una monitorización de datos más precisa (por parte de la bicicleta, no por mi parte, que en este post si me descuido escribo hasta mi DNI). Me refiero a un odómetro que nos ofrecería, como en otras bicicletas eléctricas, velocidad, distancia recorrida, media, autonomía restante de una forma más fragmentada, etc.

Torrot City Surfer Prueba 2 5

Su panel, aparte de permitirnos elegir y mostrarnos entre los tres niveles de asistencia, nos informa de la autonomía restante a través de cuatro LED, que a la vez representan lo que la asistencia puede aportarnos en cada momento. Si afrontamos un repecho al nivel de asistencia máximo y sin nosotros casi aportar energía pedaleando, se irán apagando rápidamente hasta quedar tan sólo uno encendido.

En el caso que estemos al comienzo de nuestra ruta, con la batería recién cargada, en el momento en que reduzcamos la exigencia a la motorización los diodos volverán a encenderse. Sin embargo, según recorramos más kilómetros, al sistema le costará más recuperar e iremos perdiendo, uno a uno, la luz de los LED, o lo que es lo mismo, iremos perdiendo poco a poco capacidad de respuesta en la motorización. Esto os lo iré describiendo, pero antes...

Torrot City Surfer Prueba Parte 2 2

Prueba de escalador. Asistencia vs. No asistencia

No tenemos mejor idea que comenzar con el plato fuerte, con la Torrot en la plenitud de sus fuerzas. Tengo que aclarar que no ha sido mi intención demostrar absurdamente que puedo superarme a mí mismo en una eléctrica, resultará de utilidad para esta y futuras pruebas, comparando en un mismo tramo velocidad y esfuerzo.

Este primer repecho con asfalto aceptable tiene poco más de 1,5 kilómetros de distancia y unos 90 metro de desnivel, empezando con un rampón en el que el GPS nos informa de que superamos el 15%. Las sensaciones escalando el tramo con la Torrot son muy positivas, exprimiendo su nivel de asistencia máximo, sin que la velocidad decaiga y sin esforzarnos demasiado. Seríamos capaces de mantener una conversación si tuviéramos compañía. En su lugar, admiramos el perfil de la Sierra de Guadarrama que que nos sorprende al ganar altura.

Coronado el repecho, y antes de seguir con la prueba, veamos que dice Garmin:

Perfil Fuentepizarro

El pulso medio en la subida ha sido de 140, mientras que la velocidad media es de 22,14 km/h. El que suela montar en bici podrá decir que no está nada mal, aunque claro, para certificar el aporte motorizado de la Torrot habría que comparar al mismo corazón, en el mismo tramo, sin asistencia. Pues eso hemos hecho, con una bici de carretera Giant TCR Composite 1 2014, 11 kilogramos más ligera, entre las miles de ventajas técnicas que aporta con respecto a la Torrot...

Perfil Fuentepizarro Bici

No es dejéis engañar por el perfil, no es que la cuesta haya menguado, a mis datos de pulso me remito. 156 de pulso medio en la subida y 12,8 km/h de velocidad media. Ya tenemos una idea de lo que nos aporta una eléctrica como la Torrot contra una buena y ligera bicicleta. Estos datos nos seguirán siendo útiles en futuras pruebas.

Paseando por la ciudad... dormitorio. Resistencia

No es que nos estemos internando en el monte, pero las condiciones para la Torrot van a ser más extremas que en nuestra primera vuelta. Para empezar, en la bajada del repecho, donde no vamos a cortarnos ni un pelo, para comprobar que la estabilidad de la que hablábamos sigue haciendo acto de presencia. No al mismo nivel, claro está, pero sí para hacernos sentir suficientemente seguros alcanzando los 40 km/h.

Su suspensión hidráulica XCT de aluminio y acero, junto a sus frenos tienen gran parte de culpa. No podemos evitar notar en la bajada algo menos de frenada en el delantero. Aún así, la única curva cerrada del descenso nos demuestra que su estabilidad en el giro sigue siendo superior a la de otras plegables.

Terminamos la bajada y sin más dilación, activamos durante los siguientes 10 kilómetros el modo máximo de asistencia máximo para nuestro disfrute superior en calles e intersecciones pobladas de tráfico que viene de otros pueblos, y pronto circulamos por el centro de Villalba. Pasado el kilómetro 15, comenzamos a echar de menos el último LED del panel, que ya casi no se enciende, así que somos razonables y pasamos al modo de asistencia intermedio.

Torrot City Surfer Prueba 2 3

Mentira absoluta. Esto no acabará así. Sentimos que la Torrot tiene mucho todavía que ofrecernos y alternamos el modo medio con el máximo de asistencia, y volvemos a la zona más montañosa de la localidad para ascender un repecho entre urbanizaciones con algo menos de desnivel que el primero. Hemos superado el kilómetro 23 de la prueba, y a pesar de que los LED no sólo se apagan, sino que comienzan a sudar, la respuesta de la City Surfer se mantiene impecable.

Si bien el resuello de la primera arrancada de la asistencia hace tiempo que se perdió, no podemos quejarnos de su rendimiento que nos deja rodar por encima de los 20 km/h al 8%. La bajada permite que recupere hasta tres LED, y afrontamos la parte final de la prueba.

En otro ataque de malicia, decidimos privarla del asfalto. Tranquilos, no se nos fue la mano, tan sólo la metemos durante un kilómetro por una pista acondicionada para bicicletas, donde la estabilidad de la plegable se mantiene. Lo que sí se nota, es que ya tenemos que ir echando mano de piñones que nos faciliten más las subidas.

Torrot City Surfer Prueba 2 4

Así es como pasamos el kilómetro 30, internándonos de nuevo en el pueblo para ir a parar a otra urbanización, en el que un circuito en subida nos presta la dureza necesaria para conocer la resistencia real en unas condiciones que la City Surfer no se imaginó en su vida. Con el paso de las vuelta, en el kilómetro 36, decidimos echar mano hasta el final del modo máximo de asistencia, y ser todavía más malos, no aportarle tanto en nuestro pedaleo (en la gráfica final podréis apreciarlo por mi pulso).

Aún así, nos sorprende porque la Torrot mantiene el tipo en subida, y eso que debe de estar en las últimas. A partir del kilómetro 38, comenzamos a notar que la asistencia en el repecho no nos aporta más de 18 km/h (que siguen siendo suficiente para subir sin esfuerzo leyendo "El Ulises"). ¡Superamos el kilómetro 40! ¡Enhorabuena! Pero la alegría no dura mucho más.

Torrot Perfil Total

Conclusiones

Renqueante ya, la Torrot se apaga con 40,98 kilómetros recorridos, 534 metros de desnivel (el Alto del León, tiene 530 metros en su vertiente dura), 1 horas y 46 minutos de pedaleo a 21,3 km/h hora media. Por mi parte, mi media de pulso es de 112 y mi máxima de 155. Mi pulsómetro especula que he gastado 358 kilocalorías.

La sensación final no deja de ser buena. No he acumulado cansancio, y la Torrot City Surfer ha respondido con entereza a una condiciones de pedaleo extraordinarias. Sin duda, el fabricante puede enorgullecerse con lo conseguido, y no sólo en cuestión de máquina. Quien se pase por su web, podrá comprobar que dependiendo del caso (si vives en Barcelona mucho mejor, por la ayuda que el ayuntamiento ofrece) es posible para algunos encontrarla por debajo de los 600 euros, para una bicicleta fuera de ayudas y ofertas nos saldría por 1.200 euros.

Dicho esto, nos despedimos de la Torrot y ya buscamos nuestra siguiente compañera, que sea urbanita o silvetre, querremos someter a una prueba similar.

La bicicleta para esta prueba ha sido cedida por Torrot Electric SL. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

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