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Nuevos materiales podrían mejorar la eficiencia de los coches reduciendo la fricción

Nuevos materiales podrían mejorar la eficiencia de los coches reduciendo la fricción
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Siempre se ha dicho que la arruga es bella, pero no en los coches y a la mínima que tenemos el coche con una ligera “arruga” lo llevamos a reparar, y ya no digo nada si lo que nos ha caído encima ha sido una granizada de aúpa y nos ha dejado el coche convertido literalmente en una pelota de golf, todo lleno de pequeños bollitos.

Pues ahora va a ser cuestión de pensárselo, pues el ingeniero mecánico Pedro Reis y su equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts, conocido como MIT, han comprobado que un coche con una carrocería similar a la de una pelota de golf mejora enormemente su eficiencia a bajas velocidades al reducir la fricción.

Por el contrario, a altas velocidades esa configuración de la carrocería penaliza el consumo al resultar menos aerodinámica, lo cual implica que un perfil aerodinámico no es suficiente para hacer una forma lo más aerodinámica posible. Aquí se abre el reto de conseguir materiales que puedan alterarse, en función de determinadas características, pudiendo luego recuperarlas nuevamente para que, en función de la velocidad a la que se circule, adapten una configuración u otra.

Se ha comprobado que en el caso de las pelotas de golf los hoyuelos las ayudan a volar más lejos, pues el aire que pasa por encima de ellos crea una serie de turbulencias que en lugar de frenar la pelota la dejan que siga su curso. Cuanto más baja es la velocidad de la pelota más importancia tienen esos hoyuelos, en cambio a velocidades altas lo ideal sería que la superficie de la pelota fuera completamente lisa.

En un túnel de viento estos investigadores han podido comprobar precisamente esto. Un coche con una carrocería morfológicamente adaptada podría acelerar más rápido que otro con una carrocería lisa por completo y una vez alcanzada determinada velocidad lo ideal sería hacer esa carrocería lo más suave y lisa posible para ofrecer la menor fricción al viento.

smart-morphing-surfaces-2.jpg

Con la creación de carrocerías morfológicamente adaptables eso sería posible. Estos investigadores del MIT han conseguido crear una pelota con una textura superficial formable a la que han llamado Smorph, abreviatura de superficie morfológicamente adaptable. Esta pelota es capaz de arrugarse de una forma similar a una pelota de golf y con propiedades aerodinámicas similares a ella.

El problema consiste en controlar exactamente cómo y cuando Smorph forma las arrugas y cuando estira su superficie para poder tener un material útil de forma que forme hoyuelos a velocidades lentas y estire su superficie a medida que vaya adquiriendo más velocidad.

Reis piensa que algún día este tipo de materiales se utilizará tanto en automóviles como en la construcción de naves espaciales, aviones e incluso edificios, aunque reconoce que aún queda mucho por investigar sobre ello.

smart-morphing-surfaces.jpg

Vía | Wired
Vídeo | YouTube
En Motorpasión Futuro | Mejoras aerodinámicas pueden reducir un 12% el consumo de combustible en los camiones, Peugeot Exalt Concept, un híbrido enchufable con "piel de tiburón" presentado en el Salón de Pekín

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