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Las diez competiciones con las que todo aficionado debería vibrar (Parte II)

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Continuamos con el repaso de las 10 competiciones que todo gran aficionado, que se precie de serlo, al mundo de la competición debería ama, seguir y vibrar. Si en la primera parte nos centrábamos en las citas más conocidas, ahora es el turno de otras menos conocidas pero que representan hitos dentro de la temporada automovilística. Daytona, Pikes Peak, el increíble Nürburgring o las bellezas del Festival de la Velocidad de Goodwood son nuestros protagonistas de hoy.

Daytona 500: el espectáculo de la NASCAR

Las 24 horas de Daytona son la primera carrera del calendario automovilístico norteamericano pero es otra prueba disputada en el mismo circuito, la Daytona 500, la que se lleva buena parte de la fama. La culpa la tiene la categoría ya que la NASCAR Sprint Cup Series es la competición con más aficionados de norteamerica. 43 vehículos rodando en el oval puro más rápido del planeta, junto con Talladega.

Una mezcla de emoción que se suele acabar decidiendo en las últimas vueltas siempre y cuando un Big One, un gran accidente con muchos vehículos involucrados, no lo evite. Jimmie Johnson, Jeff Gordon, Michael Waltrip, Richard Petty son algunos de los grandes pilotos de la NASCAR que han vencido en la Daytona 500. Pero Daytona también tiene su historia negra ya que Dale Earnhardt falleció allí en 2001.

24 horas Nurburgring

24 horas de Nürburgring: sobrevivir al Infierno Verde

Sir Jackie Stewart bautizó el anillo norte de Nürburgring, también conocido como el Nordschleife, como el Infierno Verde. Una montaña rusa de 20 kilómetros de longitud cuyo asfalto está lleno de pintadas como si se tratase de un final en alto de una etapa ciclista.

Si las 24 horas son la carrera de resistencia más famosa del planeta, las 24 horas de Nürburgring son las más duras, tanto para máquinas como para pilotos. Un infierno lleno de trampas ya que más de 200 coches comienzan la carrera lo que hace que los mejores se pasen buena parte de la carrera sobrepasando a rivales en un trazado que no permite ningún tipo de error.

Pikes Peak

Pikes Peak: la carrera hacia las nubes

Las montañas de Colorado, USA, sirven como escenario de una de las pruebas más particulares del planeta motor, la Pikes Peak International Hill Climb. Un puerto de montaña que comienza a 2.866 metros sobre el nivel del mar para llegar 1,435 más arriba, hasta los 4.301 metros. Una especial de 19.983 metros de longitud y 156 curvas que desde 2012 se disputa únicamente sobre asfalto (hasta ahora mezclaba asfalto con grava).

Otra de las características de Pikes Peak es los vehículos que participan en ellas. Sin limitaciones de ningún tipo,* los aspirantes a la victoria en esta prueba superan ampliamente los 1.000 CV*. Todo para que la ascensión, y la falta de oxígeno, no limite lo más mínimo las prestaciones del vehículo. Hasta este año, el récord de la prueba estaba situado por encima de la barrera de los 10 minutos pero la llegada del asfalto ha hecho que esos tiempos sean cosa del pasado.

24 horas Daytona

24 horas de Daytona: la primera gran cita del año

Las 24 horas de Daytona son la primera gran cita de la temporada del automovilismo norteamericano. El circuito oval, oval puro y duro más famoso del planeta, aprovecha su trazado interno, el infield, para celebrar una prueba abierta a prototipos, denominados Daytona Prototypes o DP, y GT. En 2012, las 24 horas de Daytona cumplieron 50 años.

Al tratarse de una carrera muy particular dentro del calendario, además de los pilotos habituales del campeonato, en las 24 horas de Daytona se dan cita estrellas procedentes de los principales campeonatos norteamericanos como la IndyCar Series o la NASCAR. Es habitual ver nombres como los de Juan Pablo Montoya, Dario Franchitti o Scott Dixon, un hecho que atrae la atención del público.

GFS

Festival de la Velocidad de Goodwood: belleza en estado puro

No es una competición, aunque si se compite. El Festival de la Velocidad de Goodwood es lo más parecido que tiene el automovilismo a un concurso de elegancia como los celebrados en Pebble Beach y en Villa del Este. Cada año, la campiña británica sirve para recordar algunas de las más bellas joyas de la historia del automovilismo. Las marcas, las escuderías de Fórmula 1 y sus pilotos, nadie se quiere perder este evento que es único en su clase.

Pero el Festival de la Velocidad de Goodwood no es únicamente un evento para ver coches inertes. Cada año, un buen puñado de ellos recorren los 1.86 kilómetros de subida de montaña aunque sin ánimo competitivo. Una oportunidad única de disfrutar en su máxima esplendor joyas que estamos acostumbrados a ver en fotos.

En Boxes Dunlop | 24 horas de Nürburgring en el "Infierno Verde", el preludio de Barcelona - Thrust SSC, rompiendo la barrera del sonido a ras del suelo

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