Una noticia como esta ya no nos llama la atención: “Detenido por circular a 200 km/h y con permiso de conducir sin puntos”, porque ya lo hemos visto más de una vez. Ahora bien, si cambiamos “detenido” por “detenida”, oiga, la cosa cambia. Y si encima hablamos de una mujer de 77 años, a casi 250 km/h y sin carnet, es para alucinar en colores.
La escritoria Rosa Regás ha escrito esta mañana un artículo de opinión en el blog Ellas de El Mundo, llamado Los límites que nos acercan, en el que hace una defensa encendida de esa señora que un día se dio el gustito de poner un Porsche Boxster S a 247 km/h en la AP-7, imponiendo el récord de velocidad captado por un radar en Tarragona. Con un par.
La señora Regás hace un alegato a los impulsos pasionales, pasar de las prohibiciones y la realización de la mujer a través de pisar un acelerador a tabla. ¿Podría explicarme alguien que se ha fumado esta señora? (la que escribe, no la que conducía). Lo que hace es una oda a la imprudencia más temeraria.






Cuando se instauró el 




