
Reino Unido, como otros tantos países, puso en marcha un ambicioso programa de ayudas directas a la compra (Scrappage Scheme) para evitar el desplome del sector del automóvil en un año realmente difícil. En total se han matriculado 1.994.499 coches, es decir, un descenso del 6,4%.
Considerando la que cayó el año pasado, es para darse con un canto en los dientes. Las ventas no sólo dejaron de caer, llegaron a subir sobre todo en los últimos meses. Los principales beneficiados han sido Hyundai y Kia, que aumentaron bestialmente sus ventas, +102,3% y +61,6% respectivamente en plena crisis.
Las cinco marcas con más presencia han sido Ford (316.369), Vauxhall (237.840), Volkswagen (161.137), Toyota (102.612) y Peugeot (102.574). El resto de las marcas ha bajado de las 100.000 unidades. Por modelos, los más vendidos son los Fiesta, Focus, Corsa, Astra y Golf, parecido a estos lares.





