
El Nissan 370Z combinado con el sistema Synchro Rev Control es un deportivo de los que causan adicción. Es divertido, transmite muchas sensaciones y aunque no se lo recomendaría a todo el mundo, un amante de los deportivos podría usarlo para el día a día.
El chasis es muy rígido, al igual que las suspensiones, de forma que aunque dijimos que los asientos están pensados para buscar el confort, el conjunto en general no da grandes concesiones a la comodidad, algo que tampoco veo necesario en un coche deportivo como este.
Es un coche mucho más rígido y por tanto más estable que el modelo al que sustituye, en parte gracias a elementos como la barra de refuerzo que se ha colocado entre las torretas delanteras.











