
Hoy quiero compartir con vosotros una reflexión. No parto de ningún rumor ni habladuría, ni tengo la certeza de que estos modelos lleguen algún día a existir. Pero, haciendo un ejercicio de imaginación no muy descabellado, imaginemos que tal ingeniero ha dejado caer la posibilidad. ¿Hasta qué punto tendría sentido un Subaru BRZ o Toyota GT 86 con motor diesel?
Para empezar, estaría el rechazo del purista a poner una mecánica diesel en un coche de este tipo, pero eso ya está un poco pasado de moda. Hoy día muchos coupés ya tienen motor diesel y no pasa nada, tienen sus ventas y su público, luego tendría sentido comercial. Es un segmento en crecimiento, mirad por ejemplo a BMW.
En segundo lugar, tenemos la cuestión de si a nivel técnico es posible. Sin conocer de primera mano las dimensiones físicas del motor 2.0 de gasolina, me viene a la mente cierto motor bóxer diesel, único en el mundo, creado por Subaru. Es el candidato perfecto para entrar en el vano del BRZ y del GT 86.










