
23 millones de habitantes, contaminación sin igual, problemas de tráfico con atascos multitudinarios día sí y día tambien… hablamos de la capital de China. A pesar del régimen político del país por el que simplemente podrían mirar a otro lado y dejar que los ciudadanos de a pie se comiesen sus atascos diarios, en Pekín se han puesto a buscar soluciones a estos gravísimos problemas.
De momento, la primera solución que han encontrado ha sido un tanto bestiaja. Este año se han matriculado unos 750.000 coches en Pekín, sin embargo se va a aplicar un recorte de dos tercios a esa cantidad, de esta manera solo se podrán matricular 240.000 coches. Esta cuota se asignará por sorteo.
De todas formas según las autoridades pekinesas esto no va a solucionar los problemas derivados del tráfico. Tanto la brutal contaminación que cubre la ciudad como los atascos se están agravando en los últimos años, y aunque las autoridades tambien saben que estos problemas no se van a solucionar a corto plazo, de momento quieren ralentizar todo lo posible el empeoramiento de ambas situaciones.





Justamente hoy, leía en la prensa 

