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fauna en ruta: mantenimiento del coche

Estos días ha aparecido en los medios la mención al I Informe de Mantenimiento elaborado por la multinacional de servicios holandesa especializada en la gestión de flotas LeasePlan (encantado, buenos días) en el que se glosan averías de los coches, y entre ellas llama la atención el equívoco de carburante a la hora de repostar.

Nada, eso supone el 41 % del 0,5 %, que son las averías debidas a negligencias. En cualquier caso, ya puedes ver que la anécdota aquella que dicen que le pasó a un amigo del amigo de un cuñado de la prima del charcutero, aquello de poner E95 a un dCi o gasóleo A a un FSI, aquello con lo que tanto os reíais aquella noche a falta ya de chistes… le ha pasado a más gente en nuestro país.

Pero espera, que otra fuga de cazuela habitual, ponle que suponga una de cada cuatro averías por negligencia, consiste en dejarse la llave dentro con las puertas cerradas. Y claro, como no solemos ir con el doble juego encima, más que nada porque entonces nos dejaríamos las dos llaves dentro, toca cambiar cerraduras. Como diría mi madre, “más despitaos que una burra en un garaje”.

Y sí, aceptamos pulpo en vez de burra. La idea es la misma.

fauna en ruta: tablero de instrumentos

Alguna cifra más y entro en consideraciones. El 23 % de esas averías llegan por pasar de lo que nos está diciendo el coche, que a lo mejor lleva ciento doce mil kilómetros con una lucecita encendida en el cuadro, “pero como arranca y no se oye nada raro…” Y uno imagina al cejijunto conductor asiendo el coche cual caja de cerillas reconvertida en sonajero que agitar a la espera de estímulo auditivo.

Luego ya vienen los apuntes divertidos de dejadez, como no limpiar el barro acumulado en los bajos del vehículo, con un 5 %, no evitar los calentones (del coche), con el 3 %, y con un 2 % pasar del programa de mantenimiento como quien pasa de quedar el sábado por la noche, que está lloviendo y hace frío y en el sofá con la mantita se está mejor.

La realidad que nos muestra LeasePlan dice que de cada 100 visitas a taller, 44 se deben a “visitas imprevistas”. No, claro, si no son capaces de ver la etiqueta del carburante ni el color, como para prever nada… Huy, pero no caigamos en la trampa: ese 44,2 %, para ser exactos, engloba todas las averías, y las de los despistes hemos dicho que ronda el 0,5 % del total.

También cifra la estadística de la gestoras de flotas de vehículos esa línea roja del desgaste, aquel punto en que —como decía DaRtH X YaKi en Motorpasión Respuestas— económicamente hablando sale a cuenta darle la patada al coche viejo y buscarle un relevo: 126.000 kilómetros. A partir de ahí, dicen, el coche empieza a hacer el tonto. Ah, y 131.000 para las averías complejas.

fauna en ruta: coche falto de mantenimiento

¿Son meros despistes o es falta de interés por el coche?

Pero estábamos hablando de despistes que tienen que ver con pasar del pobre coche, ser un despistao o ambas opciones a la vez, que no son excluyentes entre sí. Claro, hablar de estos temas contigo, que eres un apasionado del Motor, es como intentar la tabla del 12 con los del programa ‘Gandía Shorras’ ese de la tele. Sin embargo, seguro que a algún coleguita tuyo le ha pasado alguna de estas —y ya tardas en contármelo— o, mejor aún… oye, que una mala tarde la tiene cualquiera.

Aún me acuerdo de aquel día, en Andorra. Íbamos con mi hermano y mi cuñada en el coche —un Peugeot 205 que estaba relativamente nuevo, año 1986 o por ahí— y hacemos una paradita para saludar a unos primos que tengo yo allí. El caso es que nos bajamos todos y… no me preguntes cómo fue, pero se quedaron las llaves puestas, los seguros bajados y las puertas cerradas.

¡Ole!

Si nos vieras allí en medio haciendo cosas raras con un alambre que pillamos en un descampado… Pero como somos de barrio, conseguimos salir del trance sin problema. Y sin dar tiempo a que vinieran los chicos del Cos de Policia d’Andorra. Tuve un dejà vu la primera vez que vi un mando con apertura aislada del maletero, como lleva mi coche. Nunca uso ese botón traicionero. ¿Y si se me queda la llave ahí mientras cargo y cierro el maletero con ella dentro? Quita, quita…

fauna en ruta: dejarse las llaves dentro del coche

De todas maneras, me gustaría también que aceptásemos juntos un hecho. No siempre estas averías y daños tienen lugar por un desinterés en el coche. Bueno, lo de rodar kilómetros y kilómetros con el salpicadero lleno de avisos, quizá va a medias entre la dejadez y la amenaza económica que a veces intuye uno en la palabra avería. Pero estarás conmigo en que llevamos una racha que lo raro es no andar despistado por la vida. Con la que está cayendo™, que diría cualquier tertuliano.

¿Tan despistados como para equivocarnos en la gasolinera? Esperemos que no, porque después de repostar pretendemos continuar la marcha, y el volante no es el mejor sitio para estar con la cabeza en otra parte. Claro, que siempre será mejor dejar las bujías llenas de chapapote que estampar el coche contra cualquier cosa que nos rompa la burbuja del habitáculo.

Por cierto, lo de las bujías esas sólo es para los coches de gasolina… No, lo digo por si me lee alguien que esté dentro del 41 % del 0,5 %, que todo podría ser. Y sí, también conocí a uno que le pasó lo de echar gasóleo a la gasolina, y me extraña porque los boquereles suelen ser de diferente calibre, pero aquel tipo era raro para eso y para más. Llevaba un Peugeot 309 bastante mugriento y lo extraño es que no intentara ensartarle una manivela por el agujerito del cero.

En Motorpasión Respuestas | ¿Cuándo consideras que un coche ha terminado su vida útil?

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