
¿Os acordáis de Dhiaa Al-Essa? Seguro que si, si os digo que es un joven de origen árabe del que os hablé el año pasado en Motorpasión. No es piloto, no pertenece a la directiva de ninguna marca de coches, ni siquiera ha batido un record de conducción eficiente.
Os hablé de él hace un año porque con solo 21 años tenía una de las mejores colecciones de coches modernos del mundo. Eran entonces 30 coches, que cada verano repartía por ciudades como Londres, París y Nueva York para poder utilizarlos durante los meses en que estar en su país es un auténtico suplicio por las altas temperaturas.
Pues bien, recordaréis que estaba esperando un Koenigsegg Agera y un Bugatti Veyron. Esos ya los tiene en el garaje, pero ahora quería algo más. Quería unir a su colección de tres Lamborghini, el último modelo de la casa de Sant’Agata Bolognese, el Lamborghini Aventador. Y para ello ha pagado 50.000 euros más del precio habitual.










