Que Jay Kay, aka Jamiroquai, es un amante empedernido de los coches es algo que tenemos claro: una de esas celebridades que comenzó a coleccionar automóviles incluso antes de ser inmensamente rico. Pero, ¿qué guarda ahora mismo en su garaje el cantante británico? La respuesta la tenemos en este reciente reportaje de Fifth Gear.
El bueno de Kay atesora hoy por hoy esencialmente clásicos, muchos de ellos rarezas. Pero también desvela con qué coche se va a comprar el pan cada día (para sorpresa de nadie no hay otro como su unidad) o cuál fue el primer automóvil que se compró. Envidia es la palabra que buscas.
Un paseo de 4 minutos y 2 millones de euros
En este enésimo reportaje en el que Jay Kay presume de garaje los chicos de Fifth Gear le preguntan: "¿Vas a seguir coleccionando coches?" El artista sonríe: "Tengo todo lo que quiero, ¿sabes? Claro, siempre hay otras cosas, pero entonces ¿dónde las pongo? Es una pasión que te consume. Te consume por completo, ¿sabes?". Droga dura.
Su coche del día a día: el primer Audi RS 6
La montura de diario del excéntrico y divertido músico inglés es un Audi RS6 de primera generación (C5) en un estupendo color berenjena. Esta morada tonalidad es exclusiva de su familiar deportivo de armas tomar con motor 4.2 V8 de 450 CV y capaz de hacer el 0-100 en 4,6 segundos. "Es el único del mundo". Maravilloso.
Su primer coche: BMW Serie 02
En blanco y de 1972, el primer automóvil que se compró el artista londinense fue este clásico dos puertas de BMW que desde 1971 pasó a simplificar su denominación a 1602. Bajo el capó un 1.6 M10 de 86 CV que por supuesto transmite la fuerza al eje trasero. Ha pasado por las manos de varios miembros de la banda, pero volvió hace poco a casa: un buen día a Kay le entró nostalgia. En su odómetro, poco más de 91.700 km.
Lluvia de clásicos
Esencialmente son coches clásicos los que hoy integran el garaje, aunque el propio BMW 1602 lo es también. Pero se queda un poco justo si lo comparamos con las joyas históricas que atesora en este reducto de su inmensa mansión en Buckinghamshire.
Mercedes-Benz 600 'Grosser'. El automóvil más antiguo de los que tiene actualmente es este estupendo representante del lujo nacido en los 60. Jay Kay comenta que tiene otra unidad, por si no fuera suficiente. "Simplemente me gusta. Tiene como ese rollo de coche de jefe de la mafia", explica mientras vemos sus cuadradas formas en negro que esconden un V8 de 6.3 litros. A destacar, que nada es eléctrico: los elevalunas o los cierres de las puertas son hidráulicos, lo que sale por un pico. "Los seguros de las puertas cuestan 1.500 libras".
Fiat Abarth 1000 TC. El más "mundano" de su colección es este pequeño escorpión amarillo de 1967, cuyo motor trasero de 1.000 cc y cerca de 90 CV le tiene enamorado. Le ha bautizado como "Noddy" y considera que es mejor que el Mini Cooper. Cero chovinista Jay Jay: "Va como un tiro".
Maserati A6G Frua. De italiano a italiano, pasamos a una auténtico unicornio. "Uno de mis super raros", presume. No he falta razón. Fue uno de los 2.0 litros carrozados por Carrozzeria Frua, siendo una rareza absoluta en la gama de este gran turismo en particular y de Maserati en general: únicamente se hicieron dos unidades. Lo que le convierte automáticamente en una pieza de museo y una de las mayores joyas de este envidiable garaje.
Mercedes 300SL Roadster. No podía faltar en la colección Jamiroquai el biplaza descapotable más bonito jamás concebido. Su unidad en concreto fue una de las últimas 29 producidas a principios de los 60, con capota de lona. Con 215 CV esta belleza no necesita presentación, pero por si acaso: es la versión descapotable del mítico 'alas de gaviota'.
Bentley S1 Continental Park. Otra pieza de colección de museo del artista, considerado uno de los automóviles de lujo más sofisticados y exclusivos concebidos por la firma británica. Esta joya fue uno de los de carrocería especial de esta berlina de los años 50. El de Jay Kay fue carrozado por Park Ward que optó por quitarle el techo y adosarle una capota de lona. El cantante lo define como: "El coche que dice que lleva al cura a tomar el té".
Lo que no vemos en este paseo sobre ruedas es el Ferrari GTO replica con el que se hizo en la década de los 90: malas noticias, lo vendió hace años como su maravilloso Lancia Delta Integrale Evo II.
Superdeportivos y un Rolls
Obviamente en el garaje de Jamiroquai también tenemos superdeportivos italianos, no todo iban a ser pomposos clásicos antediluvianos. En concreto muestra dos, una de ellas clásica a su vez: el tercero en discordia es su Ferrari Enzo negro que está en el taller. "Necesitaba neumáticos traseros nuevos".
Ferrari 550 Maranello. Con carrocería en gris, Jay Kay ha optado por este cavallino gran turismo biplaza, que destaca por su V12 delantero de 5.5 litros y 485 CV, gestionado por una transmisión manual de seis velocidades y configuración transaxle. Para muy cafeteros como el cantante, al que le encanta hacer el punta-tacón. "Es genial, manual. Se maneja de maravilla".
Lamborghini Miura P400 SV. En el vídeo, como el Mercedes Clase G, se queda sin protagonismo pero lo vemos luciendo en rojo en la "bancada italiana" junto al Maserati A6G. Tiene delito porque este coche es uno de sus clásicos básicos del día a día o al menos lo fue durante años. Fue la revisión de este toro setentero, cuyo motor V12 de 4.0 litros subió su potencia a los 385 CV.
Rolls-Royce Phantom. Terminamos con el primer coche que retrata este recorrido de la envidia. Junto al RS 6 es uno de los más modernos y va con matrícula personalizada como otros tantos (500 JAM). Su Phantom es un Park Ward Limousine del 99, así que fue uno de los últimos concebidos del Phantom VI. "Alcanza 193 km/h, es guay", comenta como quien señala que ha salido el sol. Quien fuera millonario.
Imágenes | Fifth Gear en Youtube
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