La cantidad de información que puede mostrarnos el cuadro de instrumentos del coche vía los testigos luminosos es abrumadora. El objetivo siempre es el mismo: ofrecer a los conductores una conducción más segura y cómoda. Con esta finalidad, los fabricantes de coches han adoptado el testigo luminoso de puerta abierta, que nos advierte que el maletero o las puertas del coche no están bien cerradas antes de emprender la marcha.
En algunos casos el hecho de que se encienda esa luz de color rojo, es decir que requiere atención inmediata, puede impedir la marcha del coche.
"Llevas la puerta mal cerrada"
El testigo de puerta y maletero abiertos suele estar representado por un icono del coche visto desde arriba, con líneas que indican las puertas o el maletero abiertos. Este testigo advierte al conductor de que una de las puertas del coche o el portón del maletero no está bien cerrado y por tanto se podría abrir en marcha.
Es un riesgo para los pasajeros, por ejemplo si se apoya en la puerta mal cerrada en una curva y ésta se abre repentinamente, la persona podría caer (sobre todo si no va atada), la puerta se podría abrir y golpear a otros usuarios de la carretera (coches, motos, ciclistas, etc).
Además, en algunos casos, una puerta mal cerrada y que se abre en marcha hace que se detenga el coche. Es el caso de la puerta del conductor en la mayoría de coches con automáticos, aunque esa función se activa solamente a baja velocidad, por lo que podría ocurrir en ciudad.
El objetivo de este sistema es impedir que el coche siga avanzando sin el conductor. Por desgracia no todos los coches lo equipan y se han dado casos de atropellos mortales por un coche que avanzaba solo, como el caso del añorado actor Anton Yelchin (Star Trek, Alpha Dog).
En algunos coches, un segundo testigo similar se puede encender, pero haciendo referencia al capó motor. En esta situación, hay que parar lo antes posible y cerrar bien el capó. Aunque los coches cuentan desde hace décadas con un pestillo adicional que impide la completa apertura del capó, éste puede fallar debido.
En carretera, la fuerza del viento que se engulle por la rendija que deja abierta y las vibraciones lo pueden romper, el capó se abriría entonces sobre el parabrisas con fuerza, con el riesgo de accidente que eso conlleva (susto, pérdida de visibilidad, frenazo brusco, etc).
Cuando todas las puertas están cerradas y el testigo permanece encendido
En ocasiones, es posible que a pesar de que todas las puertas estén bien cerradas, así como el capó y el maletero, el testigo luminoso se quede encendido. Lo más probable es que haya un problema con uno de los interruptores de puerta que le indican al coche cuándo está abierta una puerta, y por eso la luz del salpicadero sigue encendida.
Los coches más antiguos tenían un botón con muelle, como en nuestras neveras, en algún lugar del marco de la puerta, pero en los modelos más recientes está integrado en la cerradura de la puerta. En estos casos, puede fallar el sensor o, más grave, la cerradura.
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