El empuje del 4 cilindros boxer es bestial, te catapulta hacia el horizonte con violencia mientras la tracción integral reparte el par entre las cuatro ruedas y la dirección marca el rumbo con precisión milimétrica y sus neumáticos son como los colmillos de una mandíbula gigante que muerde el asfalto. El Subaru WRX STI nunca defrauda. Pero de repente se enciende un símbolo naranja en el salpicadero.
¿Un signo de exclamación dentro de un recipiente redondeado? Se trata del testigo de presión de neumáticos. ¿He pinchado? No. Todas las presiones son correctas. Entonces, ¿qué ha fallado?Estás al volante, tranquilo, cuando de repente se enciende un símbolo naranja en el salpicadero. ¿Un signo de exclamación dentro de un recipiente redondeado? ¿Qué es eso? Se trata del testigo de presión de neumáticos.
El testigo de presión de neumáticos y el TPMS
Que se encienda no significa que tengas que parar el coche cuanto antes, pero avisa de un posible fallo, como un pinchazo, que puede degenerar rápidamente en un peligro muy real. Si se enciende, no deberíamos seguir conduciendo sin antes haber comprobado la presión de los neumáticos.
El sistema de monitoreo de presión de neumáticos, TPMS, por sus siglas en inglés, es quizás una de los equipamientos de seguridad más infravalorados de los automóviles modernos, ya que puede salvarte de un accidente grave o evitar que te quedes tirado en un tramo de carretera desierto. Y una de las que ha contribuido de manera significativa a la seguridad vial, al igual que los ABS y ESP.
La organización francesa de seguridad vial ‘Sécurité Routière’ estima que el 9% de todos los accidentes mortales son atribuibles a la presión insuficiente de los neumáticos, y la entidad alemana DEKRA calcula que el 41% de los accidentes con heridos están relacionados con problemas en los neumáticos.
El TMPS tiene una utilidad real, demostrada por los datos de la NHTSA (simplificando, el equivalente de nuestra DGT en Estados Unidos). Antes de que el TPMS fuera obligatorio en EEUU, los accidentes relacionados con neumáticos representaban el 77% de los incidentes en autopista. Tras la obligatoriedad del sistema, esa proporción cayó drásticamente hasta el 3%.
El testigo de presión de neumáticos es un componente del TPMS (Tire Pressure Monitoring System), una tecnología que monitoriza la presión de tus neumáticos. Si esta cae demasiado, el testigo se activa en tu salpicadero.
El símbolo, de color naranja, tiene forma de signo de exclamación alojado dentro de la sección de un neumático. A menudo, este logo va acompañado de un mensaje que nos incita a comprobar la presión de los neumáticos. En los coches más actuales, en las pantallas se nos puede incluso indicar qué neumático pierde presión con una lectura en tiempo real de la presión de las cuatro ruedas.
Este testigo es una incorporación reciente, reservada a los vehículos equipados con sensores TPMS, un dispositivo que se ha vuelto obligatorio desde 2014. Existen dos tipos de sistemas de vigilancia:
- El primero es un sistema directo provisto de válvulas electrónicas instaladas en la rueda, que mide la presión del neumático de forma precisa.
- El segundo es un sistema indirecto, cuyos sensores están colocados en el exterior de la rueda y evalúan la circunferencia del neumático para estimar su presión.
¿Cuáles son los riesgos de circular con el testigo de presión de neumáticos encendido?
El testigo de presión de neumáticos alerta de un problema serio, uno de los neumáticos se están desinflado, posiblemente por un pinchazo, y es imprescindible remediarlo lo antes posible. Y es que un neumático desinflado presenta riesgos considerables, como el de un reventón que nos haría perder el control del coche con graves consecuencias.
Además de estos riesgos inmediatos para tu seguridad, la de tus pasajeros y la de otros usuarios de la vía, un neumático desinflado también aumenta el consumo de combustible. Y es que un neumático desinflado ofrece mayor resistencia a la rodadura, obligando al coche a gastar más energía para mantener su velocidad. El desgaste de los neumáticos también es mayor si la presión no es la correcta, reduciendo potencialmente su vida útil en un 25%.
¿Qué hacer cuando se enciende el testigo de presión de neumáticos?
En cuanto se encienda el testigo de presión de neumáticos, lo primero que debemos hacer es comprobar la presión de cada neumático. En una gasolinera, con un manómetro se verifica si la presión se ajusta a las recomendaciones del fabricante del coche. Encontrarás esta información en el manual del vehículo o en una etiqueta pegada en el interior de la puerta del conductor.
Recuerda que si has circulado por vía rápida durante más 20 minutos, la presión será (o debe ser) hasta 0,3 bares por encima de la indicada, pues con el calor de la rodadura la presión sube. Si la presión es demasiado baja, infla los neumáticos hasta la presión recomendada y resetea el TPMS (el cómo lo encontrarás en el manual de usuario del coche).
Si a pesar de haber inflado correctamente los neumáticos el testigo de presión sigue encendido, sería conveniente consultar a un mecánico. Es posible que el sistema TPMS tenga algún fallo, que haya un pinchazo lento difícilmente detectable o que uno de los neumáticos esté más gastado que otro, tras una conducción deportiva, por ejemplo. En algunos TPMS, el sistema de medición indirecta es particularmente sensible y puede detectar una ínfima diferencia en el diámetro de las ruedas que interpreta como una pérdida de presión.
Imágenes | FreePik, BMW
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