A la amenaza de repostar mucho más caro un coche diésel desde el 1 de octubre, se añade la factura del gas. La OCU acaba de advertir que los hogares con calefacción a gas podrían pagar unos 300 euros más, pasando de los 600 euros actuales a 900 euros anuales. En concreto, los que tienen contratada la tarifa regulada. Una advertencia que también comparten analistas económicos.
Y es que, aunque la Tarifa de Último Recurso (TUR) nació para proteger a los consumidores, no es inmune a las subidas del gas: su precio se revisa periódicamente y precisamente lo hace ahora en octubre, pudiendo dispararse y repercutiéndose en la factura.
La mayor subida de la tarifa regulada de los últimos años
Según la organización de consumidores, la próxima revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas, prevista para este jueves 1 de octubre, podría traer consigo una de las mayores subidas de los últimos años. La OCU estima que el precio para hogares con la tarifa regulada TUR.2, con consumos de entre 5.000 y 15.000 kWh, pasaría de 4,12 a 6,95 céntimos por kWh. Supondría una subida de casi el 70 %. En la factura anual, se pasaría de 600 a unos 910 euros: cerca de 3oo euros más al año.
Y es que la previsión es que el gas se encarezca un 40 % durante los meses de otoño e invierno. Ahora mismo, según el analista económico Marc Vidal, el gas cotiza en torno a los 70 euros el MWh, cuando lo habitual sería que se situase cerca de los 30 euros.
La paradoja es que esto afectará directamente a los que tienen contratada la tarifa TUR, una tarifa creada para proteger a los consumidores, y reforzada durante la crisis energética, a fin de mitigar el impacto de la escalada de precios como una alternativa regulada al mercado libre. Según los últimos datos de la CNMC, unos 3,1 millones de clientes tenían contratada la tarifa regulada, casi un 40 % del total
Esta tarifa se revisa trimestralmente mediante una fórmula regulada que tiene en cuenta el coste de aprovisionamiento del gas. Lo hace los meses de enero, abril, julio y octubre. Pero con la llegada del invierno, aumenta el peso del gas estacional en el cálculo de la TUR. Y los precios de referencia para ese periodo están ahora mucho más altos, en un contexto marcado por la crisis en Oriente Medio y la situación de las reservas europeas. Esto eleva el coste de la materia prima que se incorpora a la tarifa.
"La que primero va a trasladar la subida", aunque sigue siendo una opción barata
Algo que critica Vidal, entrevistado en la cadena COPE. "La tarifa pensada para proteger al consumidor doméstico es la que primero va a trasladar la subida paradójicamente. El que se creía más protegido ahora es el que está más expuesto", defiende, señalando que quienes están en el mercado libre no lo notarán de la misma manera. Especialmente si tienen contratada una tarifa de precio fijo.
No obstante, que las tarifas con la TUR vayan a subir, no se traduce en que deje de ser la opción más barata. De hecho, desde la OCU aconsejan a los usuarios "no abandonar precipitadamente la tarifa regulada". Aseveran que sigue siendo por ahora más competitiva que las ofertas de libre mercado, con ahorros de más de un 20 % respecto a otras tarifas de precio fijo, y hasta un 40 % más económicas en comparación a otras propuestas comerciales.
De hecho, las propias comercializadoras han vuelto a reclamar ahora que la tarifa regulada se acerque al coste real del gas, una solicitud que pone de manifiesto el debate sobre el precio de la tarifa regulada frente al mercado libre.
La gran incógnita mira hacia enero. Entonces la TUR volverá a revisarse y estará por ver si la gran subida prevista para otoño será puntual o continuará en los meses más fríos del año, disparando la factura.
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