No, las cosas no pintan nada bien. Se acerca el invierno y Occidente se encuentra sumido en una crisis energética que pocos hubieran imaginado: la guerra contra Irán ha precipitado aquella advertencia de que "la era del petróleo llega a su fin", pero no porque la demanda caiga, sino porque la oferta ya es escasa.
Francia ha advertido de que se está quedando sin diésel, mientras que países como Italia o República Checa están implementando medidas para poner tope a la escalada de precios de los combustibles. La cosa está tan mal que hasta Donald Trump ha pedido a Ucrania que deje de bombardear la infraestructura energética rusa.
Europa se queda sin el diésel de Rusia y Oriente Medio
Nos encontramos en un momento tan delicado que los mercados han decidido sumarse a una calma tensa. Esperan que la situación entre EEUU, Israel e Irán por un lado, y Rusia y Ucrania por otro mejore y se muestran optimistas. La otra opción es sucumbir al caos (y que el barril de Brent se dispare o bien se desplome).
Por eso vemos ligeros descensos en el mercado del crudo ante cualquier paso al frente para unas negociaciones, para un alto el fuego. Pero no llega. El estancamiento de la guerra en Oriente Medio y el hecho de que Arabia Saudí haya tenido que cerrar un oleoducto clave tras un ataque de Irán están llevando al límite las reservas petroleras, pero sobre todo de diésel.
Y el problema no es solo que los principales pasos de buques petroleros estén bloqueados; es que los bombardeos ucranianos están destruyendo las refinerías rusas que nos proporcionan diésel. En Francia ya hay 1.500 estaciones de servicio que han informado al Gobierno que se encuentran en situación de desabastecimiento. La región más afectada es Pays de la Loire, donde un promedio del 20 % de las gasolineras se han visto afectadas.
La viceministra de Energía, Maud Bregeon, declaró que "muchos conductores acuden en masa a estas gasolineras, lo que provoca un aumento en el volumen de ventas. La estación no tiene tiempo para reabastecerse, lo que genera pánico". La gran mayoría de las dificultades de suministro de SP95-E10 se concentran actualmente en las estaciones de TotalEnergies, con un 33 por ciento sin combustible el 17 de septiembre.
En concreto, el 16% de las 10.000 estaciones de servicio registradas en Francia se han quedado sin gasolina o diésel (o ambos) el día 20 de este mes, mientras que los precios del diésel en Europa bailan en torno a los 2,4 euros el litro. Francia, República Checa o Italia son algunos de los países que están implementando medidas para amortiguar el golpe.
Las medidas de algunos países: topar los precios, eliminar impuestos
En España el litro de diésel ya supera los dos euros de media en muchas gasolineras -sobre todo en las grandes comercializadoras como Repsol o BP-, mientras que en las low cost tanto la gasolina como el diésel aún aguantan en torno a 1,8 euros de media. Todo dependerá de si el Gobierno decide prorrogar las ayudas, vigentes hasta el 30 de septiembre.
Gráfico: Euro News.
El Gobierno checo ha anunciado un tope al precio de los combustibles, mientras que el impuesto especial sobre el diésel se reduciría "al mínimo permitido por la normativa de la UE". Italia por su parte ha eximido del impuesto de circulación a partir de 2027 a 13,2 millones de turismos y 1,1 millones de motos.
EEUU, quien inició la guerra en febrero, está probando de su propia medicina: los precios del gasóleo se han disparado un 94%, hasta superar los 200 dólares por barril a principios de septiembre.
Aún así, existen muchas posibilidades de que se produzca una destrucción de la demanda: los consumidores no pueden permitirse llenar el depósito ante una subida sostenida y una oferta reducida, y recurren a otros medios.
Imágenes | Pexels
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