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Sólo tres palabras pudieron frenar a Sebastian Vettel en Canadá

Sólo tres palabras pudieron frenar a Sebastian Vettel en Canadá
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Es difícil todavía explicar el Gran Premio de Canadá que vivimos ayer. Sobre todo la estrategia seguida por Sebastian Vettel durante toda la carrera; empujando desde la primera hasta la última vuelta. El alemán fue completamente imparable y ni los problemas con los neumáticos, que suelen atosigar a su Red Bull, pudieron frenar la marcha triunfal del tres veces Campeón del Mundo de Fórmula 1.

Como viene siendo habitual, y tras ver como Fernando Alonso primeros, y Mark Webber después, eran capaces de marcar la vuelta rápida de carrera, Vettel se lanzó a por el mejor crono como si de una sesión de clasificación se tratara. Él mismo reconoció en Mónaco que esta clase de movimientos no es necesaria para la carrera, pero sí para la satisfacción de uno mismo. Sin embargo, en esta ocasión hubo algo que lo detuvo.

De sobras es conocido que Vettel siempre ha sido un apasionado de la Fórmula 1 y conoce bastante bien la historia del campeonato. El alemán venia una vez más como el más rápido en el primer sector, tiñendo de purpura sus tiempos, sin embargo, su ingeniero de pista, Guillaume de Roquelin le frenaba rápidamente los pies con tres sencillas palabras:

Mónaco, 1988, Senna.

Sebastian supo inmediatamente de qué le estaba hablando su ingeniero, alias ‘rocky’ y levantó el pie para no repetir el accidente que sufrió Ayrton Senna hace 25 años. Seguro que con una sonrisa bajo el casco Vettel aceptó la orden y contestó:

Ok, ok. Sólo estoy bromeando.

Vía | Motorsport.com

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