Compartir
Publicidad

La revolución de los eléctricos llega al Pikes Peak

La revolución de los eléctricos llega al Pikes Peak
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Vivimos algo parecido con la llegada de los híbridos a Le Mans y desde hace un par de años está ocurriendo algo similar en la subida al Pikes Peak con los prototipos eléctricos. La carrera hacia las nubes es posiblemente el mejor terreno para que marcas y equipos privados compitan con dichos modelos, ya que en una carrera de unos diez minutos la corta autonomía de los vehículos eléctricos no supone un problema.

Este año hay hasta siete entradas con vehículos de dichas características, varios de ellos apoyados por marcas oficiales como Honda, Mitsubishi o Toyota. Como podéis observar, las marcas niponas son las principales valederas de este proyecto, incluso uno de los equipos privados, el de Monster Tajima, parece que volverá a estar apoyado por la sección eléctrica de la marca de los tres rombos.

Rod Millen

Por delante, de nuevo, las 156 curvas de una montaña que no hace prisioneros. Buenos son los ejemplos de la temporada pasada, en la que Tajima, sufrió un conato de incendio en su coche, y Masuoka, con una salida de pista, probaron la dureza de la prueba. El ex-poseedor del record de la subida es precisamente uno de los pilotos más experimentados en la prueba norteamericana. Junto a Rod Millen, padre de Rhys y también recordman del Pikes Peak, serán los grandes favoritos a llevarse la victoria.

El piloto neozelandés de 61 años pilotará el Toyota TMG EV P002, posiblemente uno de los proyectos más fuertes del plantel. Este modelo nipón es una evolución del que marcó durante la edición pasada el record entre los eléctricos. 10 minutos y 15,380 segundos es un tiempo más que respetable para un coche que no estaba en la nomina de los principales favoritos. Ahora con una mejor aerodinámica (antes era un Radical con motor alimentado de vatios) y las manos de Rod opta claramente a bajar de la barrera de los 10 minutos.

MiEV EVO II

Curioso, tanto tiempo hablando del reto de bajar dicha marca y con el asfaltado completo de la ascensión ya hemos pasado a pensar en que un eléctrico lo logre. Y sino que se lo digan a Monster Tajima. El japonés de 62 años y anterior responsable de Suzuki Sport, luchó durante años para conseguir bajar de los dos dígitos, pero tuvo que esperar hasta que alquitranarán parte del recorrido para poder conseguirlo en 2011. Un año después decidió afrontar el reto de hacer la Subida con un eléctrico, pero la edición de 2012 fue un cúmulo de catastróficas desdichas para él. Este año, con el E-Runner (la foto que encabeza este artículo) intentará quitarse la espinita, antes tal vez de participar el año que viene con el GT86 evolucionado que mi compañero Igor os mostró hace unas semanas.

Mitsubishi también ha comenzado con las pruebas de su MiEV Evolution II y tendrá a Greg Tracy e Hiroshi Masuoka probando su rendimiento en la carrera hacia las nubes. Un coche mucho más contenido en cuanto a proporciones que los de Tajima o Millen, pero también mucho menos pesado. El ex-piloto dakariano sufrió el año pasado una salida de pista durante las prácticas que le cortó las alas quitándole gran parte de la confianza. Un debut difícil, pero que este año junto al norteamericano Greg Tracy (actual poseedor del record en la categoría de motos) parece que dará guerra.

eO

Mucho más modesto es el proyecto de los letones de eO. Tras disputar el Dakar, el equipo intentará plantar cara a los japoneses con su Drive eO PP01 de tracción total directa y casi 544 CV de potencia. Dentro del cockpit de carbono se encontrará su piloto de confianza y compatriota Janis Horeliks. Junto a él estarán otros pilotos más desconocidos para el público general como Ikuo Hanawa o Roy Richards, a la espera de saber si Nutahara, que marcó el mejor crono el año pasado, disputará la carrera o no con un proyecto privado.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio