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La Fórmula 1 sigue perfilando la normativa para 2015

La Fórmula 1 sigue perfilando la normativa para 2015
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El otro día estuvimos hablándoos de las ideas de algunos equipos para tratar de ahorrar costes. Esta semana, prácticamente todas las propuestas han sido tiradas por tierra, mientras que otras muchas han surgido de la nada. La primera de ellas, que hablaba de recortar las sesiones de entrenamientos libres del viernes a sólo dos partes de 45 minutos con un descanso en pista de media hora entre ambas, ha sido la primera en caer.

Los organizadores y los equipos grandes han decidido tirar por tierra esta opción y junto a ella la absurda norma de prohibir los calentadores de neumáticos a partir de 2015. Incluso se ha hablado que Pirelli pagará 200.000 euros a cada equipo por poner su logo en cada una de las mantas térmicas. Todas estas negativas dejaban como única superviviente la propuesta de reducir las sesiones de pruebas de pretemporada, así como los test durante la temporada que pasarán únicamente a ser cuatro (este año eran ocho) y dos reservados para jóvenes pilotos.

A su vez, parece claro que en 2016 tan sólo habrá ocho días de test invernales, volviéndose a prohibir de nuevo las pruebas durante el calendario. Esto ha hecho que muchas escuderías hayan criticado la falta de decisiones con el objetivo de reducir los costos de la actual Fórmula 1, cuyos elevados presupuestos están ahogando cada día más a escuderías de mitad de la tabla para abajo, entre ellas Sauber, Caterham o la propia Marussia.

Pero lo interesante viene ahora. Esta mañana el rumor que ha azotado el paddock ha sido el que hablaba sobre la posibilidad de que la normativa tras Safety Car cambie y en vez de realizar salidas lanzadas, los coches volverían a parrilla para colocarse en orden (los pilotos doblados se colocarían en sus respectivas posiciones al final de la parrilla) y se produciría una nueva salida desde parado.

Obviamente esto va dirigido por el mismo camino que está optando la Comisión de la Fórmula 1 para aumentar el espectáculo en pista, aunque sea artificialmente. A las chispas que se están poniendo a prueba o la mejora del sonido de los motores por medio de amplificadores, se sumaría la posibilidad de volver a ver una salida desde parado que sin duda traería mayor emoción que los paseos militares que vemos cuando el coche de seguridad se va. También es cierto que podemos caer en el problema de que las carreras muy accidentadas se alarguen en demasía y se tenga que dar el final por llegar al límite de tiempo de dos horas.

Una medida que a hombres como Martin Brundle, Niki Lauda o Sebastian Vettel parece no haber terminado de convencer, exponiendo problemas como la pérdida de tiempo, el aumento en los costos, la posibilidad de confundirte en tu lugar de parrilla o que pierdas toda tu ventaja, posiciones o incluso que puedas sufrir un accidente en la resalida contra otro piloto.

Por último, la Federación quiere ser menos dura con las sanciones a los pilotos por acciones en pista, ya que según ellos podría derivar a cierta pasividad al temer posibles contactos con otros coches y la respectiva penalización. Según la idea inicial, sólo serán sancionados a partir de ahora todos esos movimientos o colisiones graves en los que no haya ninguna posibilidad de duda.

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