Henry Ford sigue siendo recordado por sus frases célebres. Con ellas fue capaz de vender su producto y su propia figura como la de un empresario de éxito y modelo a seguir. Decía cosas como que hay que "fabricar productos de la mejor calidad posible al menor coste posible, pagando los salarios más altos posibles".
Pero Ford no era ningún samaritano; solo buscaba la fidelización del trabajador para que rindiera más, por eso creía firmemente que tener contentos a los trabajadores le haría ganar más dinero.
Objetivo: maximizar los beneficios y la producción como fuera
El Fordismo buscaba crear valor y democratizar el automóvil. Lograr que el Model T triunfara le costó muchos fracasos y una estrategia de ensayo y error, hasta que comprobó que mejorar las condiciones de sus trabajadores le haría ganar más dinero y aumentar el volumen de negocio. Así, ofrecer mayores salarios y tiempo libre para que sus trabajadores gastaran esos salarios fue su fórmula del éxito.
De hecho el Model T inaugural, lanzado en 1908, costaba 825 dólares (unos 22.000 en dólares actuales), pero para 1916 había reducido el costo a menos de la mitad, a 360 dólares, al tiempo que mejoraba la seguridad, la fiabilidad y la velocidad del vehículo.
Por creía que "los beneficios obtenidos del sufrimiento de la gente siempre son menores que los obtenidos sirviéndola bien a los precios más bajos posibles".
La intención de Henry era producir el mayor número de coches, con el diseño más sencillo, al menor coste posible, y lo consiguió con una estrategia de incentivos sin distinciones entre los puestos. En 1914, la tasa de absentismo por las malas condiciones laborales ya se había reducido al 2,5 %, la tasa de rotación disminuyó hasta el 54% y en 1915 hasta el 16%. Además, la productividad aumentó entre el 40-70 % por trabajador y los beneficios crecieron un 20%.
Lo hizo con un reparto de incentivos, aumentando el salario mínimo al doble -5 dólares al día-, reduciendo la jornada y ofreciendo más tiempo libre a sus trabajadores (para que siguieran consumiendo y se cerrara el círculo). El objetivo es que la fábrica funcionara de forma continua en lugar de solo 18 horas al día, dando empleo a varios miles de hombres más mediante tres turnos de ocho horas cada uno, en lugar de solo dos turnos de nueve horas, como ocurría en esos momentos.
Imágenes | Ford
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