Todos hemos soñado alguna vez con vivir en alguna casa de estilo mediterráneo en algún lugar entre la montaña y el mar, allí donde el sol luzca todos los días y nos deje disfrutar de la conducción sin tener que perder nuestro valioso tiempo en desaparecer de una ciudad ruidosa, repetitiva y contaminada. Y en el garaje de nuestro pequeño búnker, una colección con los coches de nuestros sueños: deportivos de tracción trasera, de tracción delantera, iconos del automovilismo… todo un catálogo para cada día del año. Ahora bien, ¿qué características han convertido esos coches, en su día normales, en joyas de coleccionista?
Lo cierto es que no existe una ciencia exacta que indique que un coche se transforme en objetivo de coleccionistas y se revalorice con el paso de los años. Sin embargo, sí que existen ciertos puntos que, de cumplirse, aumentan enormemente la probabilidad de que se transforme en un auténtico clásico.