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Probamos el nuevo Toyota Yaris Electric Hybrid y descubrimos un giro radical respecto a la versión anterior

Probamos el nuevo Toyota Yaris Electric Hybrid y descubrimos un giro radical respecto a la versión anterior
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El Toyota Yaris es uno de los coches más vendidos de la firma japonesa en Europa, al menos así era hasta que llegaron SUV como el Toyota C-HR Electric Hybrid, cuyo éxito comercial es indiscutible. Y no es para menos. Después de probar varias unidades con el motor Dynamic Force de 184 CV incluido, podemos afirmar que se trata de un coche muy recomendable si buscas un modelo de diseño rompedor y tecnología híbrida.

Pero esto no va del C-HR, así que vamos a dejarlo para otra ocasión, porque ahora el protagonista es el Yaris. Más concretamente, el nuevo Toyota Yaris Electric Hybrid.

Recuperando el hilo anterior, el Yaris es uno de los coches con más peso en la gama europea de Toyota y, con la cuarta generación, ha tenido que apuntar muy alto, hilar muy fino y no dejar nada al azar. Y es que la competencia aprieta, y lo hace fuerte. Sobre todo ahora, que se está expandiendo la electrificación en el segmento B.

La forma de reforzar el liderazgo del Yaris ha sido remodelar el modelo por completo hasta llegar a un punto donde cualquier parecido con el anterior es simple casualidad. Ni siquiera el diseño de las llantas se parece lo más mínimo a lo de antes, por lo que, en cuanto la marca nos dijo que teníamos una unidad esperándonos, la curiosidad y las ganas de ver hasta dónde han llegado los cambios comenzó a dejarse notar.

¡Menudo cambio!

Prueba Nuevo Toyota Yaris 2

Cuando vimos las fotos del nuevo Yaris, nos sorprendimos. El Toyota Yaris era tradicionalmente un modelo urbano cuya vista de perfil, por ejemplo, siempre ha sido muy parecida y discreta. En cambio, la nueva generación de este urbano japonés ha dado un giro radical. El coche ha ganado presencia con un frontal claramente agresivo, unas aletas laterales muy marcadas y una línea de perfil que sube ligeramente hasta que llega a la ventanilla trasera, donde toma una mayor incidencia y buscar ofrecer una línea más dinámica.

El nuevo Toyota Yaris rompe con la anterior generación, aunque mantiene su apuesta por la hibridación, como no podría ser de otra forma

Y si en las fotos ya impactaba, en persona gana muchos enteros. No es más grande que la generación saliente, de hecho es ligeramente más pequeño, pero es más ancho y mucho más potente estéticamente, incluso con el acabado monocromo que lucía la unidad que Toyota nos cedió, que siempre resulta menos vistoso que los cada vez más populares acabados bitono.

En concreto, el Toyota Yaris que pudimos probar estaba equipado con la terminación Active Tech, que debería ser la versión más vendida o, al menos, una de las más populares. Sale bastante dotada en cuanto a asistentes a la conducción: avisador de frenada de emergencia, sistema precolisión con detección de peatones y ciclistas, detector de peatones por la noche, detector de aceleración errónea, asistente activo de volante...

Prueba Nuevo Toyota Yaris 4

Y el habitáculo le sigue a la zaga. Por ejemplo, las puertas, las cuatro, cuentan con una zona tapizada que le otorga una muy buena imagen. Es raro ver coches en el segmento B con las puertas traseras con algún tipo de tapizado que vaya más allá del reposabrazos, pero el nuevo Yaris abarca un poco más y se agradece. No se trata de algo realmente vital, pero sí logra otorgar un aspecto más cuidado y agradable al interior al no haber tanto plástico rodeando al pasaje.

Los cambios son palpables desde el primer momento y destacan especialmente una vez en marcha

El salpicadero es totalmente nuevo, al igual que los paneles de las puertas, los asientos, el volante, la consola central, la instrumentación... La pantalla del sistema multimedia, por el contrario, es la misma que la usada en otros modelos de la firma japonesa. Todo está realizado con plásticos duros y, en el caso de la unidad probada, todo era de una tonalidad gris muy japonesa.

En la conducción, la marcha, es uno de los apartados donde más ha evolucionado el nuevo Yaris. No en balde la plataforma es totalmente nueva y deriva de la empleada en los Toyota Corolla Electric Hybrid y Toyota C-HR Electric Hybrid. Se trata de la denominada TNGA-B y permite ganar muchos enteros en todos sus apartados.

Son ganancias que se notan mucho en marcha, pero también a simple vista. El nuevo Toyota Yaris es 50 milímetros más ancho, 10 milímetros más bajo y 5 milímetros más corto, mientras que la batalla crece 50 milímetros. No se ven, aunque se sienten la pérdida de peso (una media de 30 kilos respecto a versiones equivalentes), el aumento de rigidez y la rebaja del centro de gravedad en 12 milímetros.

Mucho más dinámico y rápido que antes

Prueba Nuevo Toyota Yaris 5

Sentados al volante, ya se empiezan a percibir también muchos cambios, y no lo decimos por el nuevo diseño. Es más sencillo encontrar la postura para conducir y el asiento está colocado más abajo. Por supuesto, no se puede comparar con el asiento del Yaris GR-SPORT, por ejemplo. Con todo, es cómodo y, para el objetivo principal del coche, la sujeción es más que suficiente.

Si avivamos el ritmo, empieza a mostrar un poco de falta de agarre. Pero repetimos: para el objetivo principal, el diseño es más que bueno. Tan bueno como el tacto de los pedales, que también es algo diferente respecto al Yaris saliente.

Hay muchas cosas que no pueden ocultar su origen Toyota y una sensación familiar reina desde el minuto uno. Incluso la forma de entregar la potencia recuerda a otros modelos de la marca. Por tanto, a pesar de los enormes cambios sufridos por el Yaris, todo resulta muy familiar. Esto brinda la oportunidad de sentirse cómodo rápidamente y se agradece cuando te pones a los mandos de un coche que no conoces.

Prueba Nuevo Toyota Yaris 6

En marcha, los cambios también se notan con los primeros metros. El motor empuja con más fuerza y también de forma más silenciosa. Es muy recurrente que todos los que prueban un híbrido de Toyota critiquen el ruido que hace el motor. El cambio automático equipado no funciona como los de convertidor de par o los de doble embrague y provoca un sonido monótono y aburrido que no gusta a todo el mundo

No obstante, en el nuevo Yaris apenas se deja notar más allá de los momentos de grandes demandas de potencia, es decir, al acelerar a fondo. De hecho, el asilamiento acústico está muy logrado.

También ha mejorado muchísimo la pisada del coche. La sensación general es de mayor filtrado de las irregularidades, gran estabilidad incluso en el paso por curva y, sobre todo, más rápido. Hay una sensación de control general que resulta bastante agradable, da seguridad y permite conducir muy relajado.

Si le pides guerra, el nuevo Toyota Yaris es más dinámico que la anterior generación. No se puede decir que sea un coche deportivo, pero comparado con aquella, sí que lo es y puedes afrontar curvas a una velocidad que antes no podías. Por carretera, la tónica es la misma, dando la impresión de que se conduce un coche de mayor categoría.

El motor es nuevo y se nota más poderoso en todo momento

Prueba Nuevo Toyota Yaris 7

Uno de los cambios más importantes del nuevo Toyota Yaris Electric Hybrid, además de todo lo que hemos estado comentando, es el motor. Bajo el capó, el nuevo Yaris esconde un nuevo grupo motor híbrido autorrecargable compuesto por un bloque gasolina de 1.490 centímetros cúbicos y un grupo compuesto por dos máquinas eléctricas.

El gasolina rinde 93 CV y el grupo eléctrico 80 CV, para un rendimiento conjunto de 116 CV. Pertenece a la familia Dynamic Force, la misma del 2.0 híbrido de 184 CV, pero con un cilindro menos y, por lo tanto, sí, es un tricilíndrico. Una tendencia que parece estar imponiéndose y que no presenta inconvenientes, ya que su funcionamiento es muy suave y exento de vibraciones, las cuales están muy bien aisladas.

Se trata de un motor con una relación de compresión bastante alta (14:1), funciona con ciclo Atkinson y presenta una eficiencia termodinámica elevada, alcanzando el 40 %. Los consumos homologados por la marca marcan un máximo de 4,2 litros de media cada 100 kilómetros según WLTP y podemos decir que sí, son alcanzables. Al menos nosotros hemos podido estar muy cerca e incluso bajarlos, aunque, como siempre, usando como guía los datos del ordenador, que suelen ser algo más bajos que los reales.

Por si alguien opina que no es una forma correcta de medir consumos, tenemos que decir que será el método que la gran mayoría de usuarios empleará en su día a día. Así, lo mejor es hacer lo que haría todo el mundo y que todos los que se decanten por el nuevo Yaris puedan tener una referencia.

El nuevo motor del Toyota Yaris se nota mucho más capaz en todo momento, pero también gasta menos combustible. Un acierto total

La verdad es que no necesitamos hacer nada fuera de lo normal para lograr consumos muy bajos. Conectamos el modo ECO y nos guiamos por el "económetro" que hay en el cuadro de instrumentos, evitando entrar en la zona delimitada como PWR (power). Además, como cabe esperar, el uso del acelerador es suave y sin movimientos bruscos, al mismo tiempo que se aprovechan al máximo las capacidades de recuperación de energía para tener siempre carga en las baterías. Esto resulta sencillo si se conduce de forma anticipativa y, en lugar de frenar en el último momento, se realizan frenadas largas y suaves, o se levanta el pie del acelerador cuando no es necesario que el motor trabaje.

De esta forma conseguimos ver en el cuadro de mandos un consumo de 3,3 litros en un recorrido que ya tenemos "diseñado" y que abarca carretera convencional, un poco de carretera secundaria y poblado. Lo repetimos varias veces y el consumo siempre estuvo entre los 3,3 y los 3,5 litros. Si no hay miramientos con el acelerador o se circula sin realizar conducción eficiente o adaptarse al motor, los consumos rondan entre 4 y 4,5 litros.

Por otro lado y dejando los consumos un poco de lado, el nuevo 1.5 híbrido autorrecargable se nota mucho más lleno, con una respuesta más contundente y con más fuerza en todo momento. Se aprecia el trabajo del grupo eléctrico a poca velocidad y en las salidas desde parado, mucho más enérgicas y mucho más agradables.

Antes, para aprovechar el motor eléctrico había que ser muy cuidadoso con el acelerador. Con el nuevo Yaris no es tan delicado y se puede acelerar con mayor énfasis. Lo mejor de todo es que responde bien en cualquier circunstancia, incluso a alta velocidad. Solo debemos tener en cuenta que llevamos un utilitario con 116 CV, no el Corolla GR-SPORT con 184 CV.

Prueba Nuevo Toyota Yaris 8

Una de las cosas que más nos llamó la atención fue que la carga de las baterías nunca baja en exceso. En cuanto alcanzan la mitad de carga, el motor de combustión se pone en marcha para asistir al eléctrico, o bien para recargar las baterías. Porque, como en todos los Toyota, cuando activas el modo ECO, la prioridad es la electricidad. Con el resto de modos pasa lo mismo, pero no es tan acusado.

Cuando se circula con el modo normal (no hay ninguna indicación en el salpicadero, en los otros dos sí), el motor responde antes y, en general, la sensación es la de tener más par bajo el acelerador. Con el PWR, el motor responde mucho antes y el acelerador pierde punto muerto, dando la sensación de mayor potencia. Con el modo PWR, por cierto, nos ha ocurrido como en otros modelos de Toyota, que la sensación es que no hace falta usar más de medio recorrido para tener toda la potencia disponible. Pasar de medio recorrido no tiene ningún efecto notable.

Según la página oficial de Toyota, el precio del nuevo Yaris arranca en 18.650 euros para el acabado Active Tech, el protagonista de nuestro test.

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