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La Fórmula Ford: libertad e ingenio para los monoplazas más atrevidos

La Fórmula Ford: libertad e ingenio para los monoplazas más atrevidos
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Una de las escuelas de campeones de mayor éxito en la historia de las carreras de monoplazas en Europa es la Fórmula Ford. Fundada en 1967, es toda una cantera de pilotos de la Fórmula 1, de los cuales diez han sido campeones de la categoría reina del automovilismo: Emerson Fittipaldi, James Hunt, Jody Schekter, Nigel Mansell, Ayrton Senna, Damon Hill, Mika Hakkinen, Michael Schumacher, Jenson Button y Kimi Raikkonen.

Pilotos de casi todos los continentes que han podido empezar y continuar su carrera en el automovilismo gracias a la Fórmula Ford. Alemania, Australia, Bélgica, Canadá, Finlandia, Francia, Italia, Sudáfrica o los EEUU, incluso España, son algunos ejemplos de los países donde ha existido o existen estos campeonatos o fórmulas de iniciación, cuya filosofía es la promoción del piloto en el difícil mundo del automovilismo acompañado de una estructura de costes contenida. Cada uno de lo mencionados países se rige por su particular reglamento, aunque resultan muy similares entre sí.

De todos los campeonatos Fórmula Ford que se dan cita hay uno por excelencia y ese el británico, en el que han participado pilotos de múltiples nacionalidades desde 1972 hasta la actualidad. A lo largo de estos años los monoplazas han ido evolucionando, actualizándose en eficacia, seguridad y rendimiento. ¿Nos acompañas en este viaje por las entrañas de una de las más longevas y populares fórmulas de competición en la que la inversión, la imaginación y la creatividad se dan cita?

Una cantera de jóvenes talentos

Nada menos que 50 años han pasado desde que se inició esta competición cuyos monoplazas recuerdan, hasta cierto punto, a los que se dan cita en la actualidad. Quizás ese sea su gran acierto, aparte de ser unas de las canteras más útiles para los jóvenes talentos que quieran dar al paso a otras categorías superiores. En este sentido, la Fórmula Ford se ubica por encima del Karting y por debajo de la Fórmula 3, la antesala a la GP2, actualmente llamada F2, el paso previo a la Fórmula 1. De hecho, la Fórmula Ford adoptó en Gran Bretaña a partir de 2015, las normas y directrices de la F4 FIA.

Como categoría de bajo coste motores, cajas de cambio y neumáticos provienen de los Ford de producción

Como categoría de bajo coste que es, gran parte de las piezas provienen de los coches de calle de Ford. Para evitar diferencias mecánicas entre los pilotos, es muy habitual que en cada fecha que se celebre una prueba se sorteen los motores, cajas de cambio e incluso chasis enteros que conducen los pilotos. Las únicas modificaciones permitidas se reducen a los parámetros de la suspensión y al balance de la potencia de frenado.

Al principio, los chasis carecían de alerones

Fórmula Ford

Si lo comparamos con los monoplazas, las diferencias se centran en que los Fórmula Ford montan chasis tubulares que, por lo general, carecen de alerones, lo que genera una ausencia de turbulencias cuando varios vehículos circulan en espacios reducidos.

Efectivamente, cuando se inició la Fórmula Ford en 1967 los monoplazas contaban con chasis tubulares, que montaban un pequeño motor derivado de los modelos de calle y neumáticos rallados que nada tienen que ver con los slicks que actualmente se montan.

Cuando se inició la Fórmula Ford, los monoplazas montaban un pequeño motor derivado de los coches de calle

Estos coches utilizaban motores firmados por Ford, de diferente configuración, en función de la época en la que fueron construidos, el primero de los cuales fue un 4 cilindros en línea y 1.600 cc.

En la actualidad existen algunas de estas primeras unidades perfectamente restauradas para competir. Toda una experiencia digna de ser vivida por los amantes de la competición.

El mítico motor Kent

Volviendo otra vez al motor, ese pequeño corazón de 1.600 cc, denominado Kent, rendía una potencia cercana a los 110 CV, permaneciendo como propulsor de la Fórmula Ford hasta la temporada 1993 en Europa y 2010 en los Estados Unidos. Debido a su larga trayectoria en competición, muchos equipos y clubes de todo el mundo aún utilizan este motor, que suele ser el preferido entre el resto de motorizaciones. De hecho, se hizo tan popular que Ford lo ha devuelto a la línea de producción con la finalidad de abastecer a aquellos que aún compiten con clásicos. Dicho propulsor iba asociado a una caja manual Hewland de 4 velocidades en H.

Un cuatro cilindros en línea de 1800 cc aspirado y más moderno, con una potencia superior, en este caso de 140 CV a 7.100 rpm, sustituiría al motor Kent. Se trataba de una evolución del propulsor Zetec, derivado del utilizado en los coche de producción de Ford. Al igual que su predecesor, montaba la misma transmisión manual Hewland de 4 velocidades en H. Dicho motor no será tan afamado como el Kent, por las críticas recibidas debido al mayor peso del conjunto.

En 2006 aparecería el nuevo motor DOCH 16V Duratec, de cuatro cilindros en línea de 1.600 cc, similar al que montaba el Ford Fiesta de la época. Dicho propulsor reduciría el peso del conjunto en unos 20 kilos y aumentaría la potencia en 10 CV respecto a su predecesor hasta otorgar 150 CV, permaneciendo inalterada la caja de cambios.

Tres cilindros EcoBoost, eficiente y versátil

Ecoboost

En 2012 aparecería el ligero motor EcoBoost de 1.6 litros de 180 CV, tan aclamado en el Fiesta ST. Un propulsor que fue sustituido por el turbo de tres cilindros e inyección directa de Ford, arquetipo del downsizing, que cuenta con suficientes argumentos que lo hacen brillar por su eficiencia como coche de calle o por la posibilidad de batir récords cuando es montado en un monoplaza de competición.

De hecho paró el crono en el circuito de Nordschleife de Nürburgring en 7 minutos y 22 segundos, registrando la 11ª vuelta más rápida de la historia al mítico trazado conocido como el “Infierno verde”. Un registro que significa que el pequeño Fórmula Ford supera en el histórico trazado a superdeportivos de la talla del Lamborghini Aventador, el Ferrari Enzo o incluso el Pagani Zonda. Todo ello gracias al eficiente motor tricilíndrico Ecoboost 1.0 litro, que aunque potenciado hasta los 205 CV, no deja de ser una mecánica de menos de un litro de cilindrada con un consumo ínfimo en comparación con las mecánicas de sus rivales.

Cualidades que junto a la versatilidad, tan válida para motorizar tanto un coche de competición, como uno de producción de tamaño reducido como el Fiesta —disponible en 100, 125 CV y 140 CV, éste último caso del ST— o los compactos Focus —de 100 y 125 CV—, C-MAX y Gran C-Max —100 CV—, entre otros, le han servido para obtener el galardón de Motor Internacional del Año. Premio que obtuvo el 5 de junio de 2013.

Una cuestión de chasis

Sobre la mencionada estructura de tubos se montan el resto de componentes: chasis, suspensiones, motor, transmisión, depósito de combustible, etc.

Los chasis de los monoplazas han ido evolucionando hasta alcanzar notables niveles de sofisticación, sin perder esa sencillez y eficiencia que siempre han cautivado en este campeonato

Prestigiosos nombres como Lotus o Lola has construido chasis para el campeonato Fórmula Ford así como Cooper Racing, Ray, Reynard, Swift, Vector, Van Diemen y Mygale. Sin embargo, los más populares fueron estos dos últimos teniendo en cuenta el palmarés obtenido.

Los chasis han ido evolucionando hasta alcanzar notables niveles de sofisticación, sin perder esa sencillez y eficiencia que siempre han cautivado en este campeonato. Así, las barras estabilizadoras son de fácil intercambio y reglaje, los amortiguadores permiten ajustes básicos y las convergencias son regulables con una simple rosca.

Fórmula Ford

En cuestiones aerodinámicas, la filosofía de esta fórmula ha cambiado. De hecho, con los entándares de la FIA para la F4, en 2015 los monoplazas pasan a construirse en un chasis monocasco de fibra de carbono, más resistente y ligero, sustituyendo al clásico chasis tubular. A todo ello, se suma que la silueta de estos monoplazas se ve modificada por la presencia de alerones tanto en el tren delantero como en el trasero, lo que genera un mayor paso por curva de lo que antes adolecían.

Con todo ello el espíritu inicial de esta competición sigue vivo y muchos entusiastas continúan participando en competiciones con las versiones anteriores de los citados monoplazas.

Fotos | Facebook British F4, Facebook de Ford y Formula Ford Australia

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