Los coches híbridos enchufables se señalan como la transición más lógica al todo eléctrico. Si bien han sido objeto de debate por consumir mucho más de lo que homologan o por contaminar tres veces más de lo prometido dependiendo del uso de los conductores, son la apuesta a la que se agarran los fabricantes para que Europa permita la venta de coches con motor de combustión más allá de 2035.
Este tipo de mecánica va ganando enteros en el mercado, más si cabe con la ofensiva china: las marcas de la República Popular están incrementando los PHEV que ofertan en Europa, ya que salvan los aranceles. Pero los híbridos enchufables se enfrentan al mismo problema que los eléctricos puros: la degradación de la batería. Un estudio del ADAC alemán analiza qué fabricantes logran mantener mejor la salud de sus baterías con el paso de los kilómetros.
Cuestión de uso, pero también de fabricantes
El equivalente al RACE español en Alemania acaba de publicar sus conclusiones sobre este análisis, basadas en 28.500 mediciones en baterías de vehículos híbridos enchufables de seis fabricantes distintos. La principal: existen diferencias notables en el envejecimiento de las baterías según la marca y el uso que se haga del coche.
El ADAC primeramente deja claro que a cuanto más se abuse del modo eléctrico puro, mayor será la degradación de la batería, al someterse a un número más elevado de ciclos de carga y descarga. Degradación entendida como el estado de salud del dispositivo (SoH). O lo que es lo mismo la capacidad de carga disponible respecto a cuando era nueva. Recordemos que los PHEV han mejorado mucho en rango eléctrico: muchos ya ofrecen autonomías que superan los 90 km.
Abismo entre marcas. Más allá del uso, los resultados muestran que no todas las marcas envejecen igual: las baterías de algunos híbridos enchufables se degradan más rápido que las de otros.
La cara amable la protagoniza Mercedes-Benz: sus PHEV gozan de un envejecimiento mínimo de la batería. Después con una degradación normal a la esperada señalan a BMW (lo que incluye MINI) y a los de las marcas del Grupo Volkswagen.
Los que peor notan han sacado son los híbridos enchufables de Ford, aunque el ADAC detalla que es más acusado sobre todo al principio, pues luego se estabiliza. Pero aún peor degradación han mostrado los coches PHEV de Mitsubishi: "muchos vehículos del estudio muestran un envejecimiento significativo de la batería incluso con un kilometraje relativamente bajo".
Enchufables usados y la vida de su batería. La vida útil de la batería de un eléctrico y PHEV es determinante en el mercado de segunda mano. No en vano, los eléctricos puros se deprecian muchísimo más que los de gasolina por este motivo: reemplazar o arreglar la batería no sale a cuenta, ya que es su elemento más caro. En ocasiones, ha superado el precio del propio coche. Al menos serás así hasta que ajusten su precio.
Teniendo esto en cuenta, el ADAC recomienda revisar siempre el estado de salud de la batería a la hora de comprar un híbrido enchufable usado. Los expertos de ADAC recomiendan los siguientes valores de estado de salud (SoH):
• Al menos el 92% a los 50.000 km
• Al menos el 88% a los 100.000 km
• Al menos el 84% a los 150.000 km
• Al menos el 80% a los 200.000 km
La asociación del automóvil señala que un porcentaje inferior a los señalados según el kilometraje podría indica que una degradación más acusada de la batería o celdas defectuosas.
Imágenes | Mercedes, ADAC
Ver 1 comentarios