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Las 21 peores películas de coches que es mejor que no veas nunca
Cine, TV y juegos

Las 21 peores películas de coches que es mejor que no veas nunca

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El coche ha sido y sigue siendo una fuente de inspiración para los cineastas. Los han empleado en la gran pantalla con toda clase de objetivos: desde una frenética persecución a un símbolo de la libertad. Pero al igual que los trenes, los aviones o las motos, a menudo se usan como mera excusa para escenas de choques o explosiones, para enganchar al público haciéndole pensar que va a ver un espectáculo digno del precio de la entrada.

Lamentablemente, estas preciadas máquinas que usamos para desplazarnos o competir por ver quién es el más rápido al volante han tenido importantes papeles en películas pésimas que nadie debería sufrir. Por esa razón estoy hoy escribiendo en Motorpasión, para dejaros una lista de cine que debéis evitar. Si no es demasiado tarde...

'La indecente Mary y Larry el loco' ('Dirty Mary Crazy Larry', 1974)

John Hough tiene el encargo de adaptar la novela ‘The Chase’, de Richard Unekis, y ofrecer un espectáculo similar a la mítica ‘Punto límite: cero' ('Vanishing Point', 1971); su trabajo se queda a medio camino de todo. El gancho de contar con Peter Fonda, protagonista de otro clásico de la carretera como ‘Easy Rider’ (1969), fue una de las claves de este éxito de taquilla sólo explicable en su momento. Hay escenas divertidas pero la película es difícil de tragar.

‘Maten a Mr. Mitchell’ (‘Mitchell’, 1975)

Andrew V. McLaglen debería narrar un crudo e intenso thriller policial al estilo de ‘Bullit’ (1968) pero tiene entre manos un guion tan vergonzoso que parece tomárselo a cachondeo. El rodaje debió ser divertido. Es una película tan absurdamente mala que no dejas de preguntarte todo el tiempo si no se trata de una gran broma, de una comedia disfrazada. Pero no, iban en serio.

'Asesino invisible' (‘The Car’, 1977)

Elliot Silverstein se adelanta a ‘Christine’ (1983) con esta historia sobre un automóvil maligno que se dedica a sembrar el pánico en una pequeña localidad. El sonido de la bocina pretende meter el miedo en el cuerpo pero, al igual que el resto del film, resulta involuntariamente cómico…

'Loca escapada a Las Vegas' (‘Grand Theft Auto’, 1977)

Ron Howard intenta lucir su talento delante y detrás de la cámara con esta insufrible comedia de nefasto guion cuyo único objetivo parece ser el de destrozar coches de todas las maneras posibles. El título original ha debido despistar a más de un fan de la saga de videojuegos. Que no os pase a vosotros...

‘As de plumas’ (‘Stroker Ace’, 1983)

Hal Needham firma una de las peores comedias que he visto en mi vida. Tiene a Burt Reynolds de gran estrella, persiguiendo chicas y haciendo payasadas sin gracia; los coches están ahí para vender la película pero no se les saca provecho alguno. Will Ferrell y Adam McKay tomaron este film como una de sus referencias para la simpática ‘Pasado de vueltas’ (‘Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby’, 2006).

'Días de trueno' ('Days of Thunder', 1990)

Tony Scott aprovecha el éxito de ‘Top Gun’ (1986) para rodar la misma historia con el mismo protagonista. Ahora Tom Cruise es un piloto de NASCAR que debe superar sus miedos para triunfar, con romance y lecciones vitales metidas con calzador. Lo único destacable de este previsible y aburrido film son las escenas de carreras, grabadas durante una auténtica competición.

‘RPM’ (1998)

Ian Sharp debió pensar que cualquiera puede rodar persecuciones y escenas de acción cuando en realidad es lo más complicado de orquestar. Como la mayoría, fracasa. En su caso también influye un lamentable guion y el error de fichar a David Arquette como protagonista. Tan mala que parece una parodia.

‘El aparecido’ (‘The Wraith’, 1986)

Mike Marvin demuestra su ineptitud como director (en su filmografía encontramos cosas como ‘Hamburguer: The Motion Picture’) con este relato que debería proponer acción, fantasía y terror pero está tan mal narrado que sólo consigue humor involuntario y bostezos. Charlie Sheen interpreta a un joven asesinado por una banda de criminales que vuelve a la vida para vengarse al volante de un vehículo mortal... Bodrio donde los haya.

‘60 segundos’ (‘Gone in Sixty Seconds’, 2000)

Dominic Sena recibe el encargo de rehacer el clásico setentero de H.B. Halicki y convertirlo en un simplón y vacío espectáculo de acción sin sentido. Para maquillar el desastre se juntaron a estrellas como Nicolas Cage, Angelina Jolie y Robert Duvall, y se puso en marcha la habitual campaña agresiva de publicidad, pero ya en su momento olía mal y con el paso del tiempo ha ido empeorando. Como esas sobras de comida que se quedan olvidadas en el frigorífico. No perdáis el tiempo, buscad la original.

‘Driven’ (2001)

Renny Harlin propone otra historia de “joven piloto que debe superar un trauma para triunfar” pero el resultado es tan lamentable que a su lado ‘Días de trueno’ es una obra maestra. Escrita, producida y coprotagonizada por Sylvester Stallone, tiene una de las persecuciones más disparatadas de todos los tiempos (vaya genio el que decidió incluir la escena de la falda, en el minuto 1:44).

‘Taxi: Derrape total’ (‘Taxi’, 2004)

Tim Story acepta el encargo de realizar un remake norteamericano de ‘Taxi’ (1998), taquillazo firmado por Luc Besson, y el resultado es lo que cabe esperar cuando te encuentras un film que tiene un subtítulo como “Derrape total”. Queen Latifah y Jimmy Fallon forman una insoportable pareja que debe detener a una banda de atracadoras de bancos que lidera la modelo Gisele Bündchen. Tan delirante como soporífera.

‘The Last Ride’ (2004)

Guy Norman Bee (!!) se convierte en el ejecutor de un malvado plan: aprovechar la colaboración de Dennis Hopper y Rob Cohen (responsable de la primera ‘Fast & Furious’) para vender al público un “vibrante thriller”. La realidad es tan triste que ni siquiera está el tráiler en YouTube (lo de arriba es un teaser). Guion muy vago lleno de tópicos y diálogos rancios, reparto mal dirigido (tampoco ayuda un protagonista inútil para la profesión) y una puesta en escena mediocre. No perdáis el tiempo.

‘Dos chalados y muchas curvas’ (‘The Dukes of Hazzard’, 2005)

Jay Chandrasekhar (otro nombrecillo curioso, igual hay un patrón aquí…) firma una penosa adaptación del popular show de TV ‘Los Dukes de Hazzard’, con un guion tan torpe y alejado de la serie que los tres protagonistas originales se negaron a realizar cameos. Seann William Scott, Johnny Knoxville y Jessica Simpson (en su debut como “actriz”) debieron pasarlo bomba en el rodaje pero lo que vemos es uno de los peores ejemplos de la comedia estadounidense. En el tráiler incluyeron lo mejor de la película así que...

‘Redline: Competición mortal’ (‘Redline’, 2007)

Andy Cheng realiza el sueño personal de Daniel Sadek, escritor, productor y millonario gracias a una compañía de préstamos que acabó arruinado por la crisis. Quiso lucir su fortuna y su colección privada de bólidos en esta manida historia sobre carreras ilegales con la población femenina reducida a modelos cachondas ligeras de ropa. Creo que el tráiler cumple su labor de avisar al espectador; es un film bochornoso.

‘La carrera de la muerte’ (‘Death Race’, 2008)

Paul W.S. Anderson es un privilegiado incompetente que sigue haciendo cine a pesar de arruinar películas como la adaptación del videojuego ‘Resident Evil’. Aun así, lo que hace resulta rentable y él sigue a lo suyo, demostrando que el éxito no está relacionado con la calidad. En esta ocasión usa un título de culto, ‘La carrera de la muerte del año 2000’ (‘Death Race 2000‘, 1975), para rodar golpes y explosiones, todo muy rápido y ruidoso. Los actores podrían ser peluches parlantes y no habría diferencia.

‘Fast Girl’ (2008)

Daniel Zirilli (apellido que se presta a broma fácil en español) firma este mediocre cuento sobre una chica que no acepta su lugar en el mundo y debe pelear para lograr hacer realidad su mayor sueño. “He sido puesta en la Tierra para conducir coches de carreras”, le dice al chaval con el que mantiene un cursi romance. Y ya sabemos el final. Es de esas malas películas aburridas, que ni siquiera sirven para echarse unas risas.

‘Cars 2’ (2011)

John Lasseter firma la peor película de Pixar hasta la fecha. El jefazo de la compañía decide realizar una secuela de ‘Cars’ (2006) para vender más juguetes y mechandising, intentando disimular con la espectacular animación un guion terrible. Repetitiva, tonta (se supone que esto es para todos los públicos, no para menores de 7 años) y sin gracia, una obra para olvidar.

'200 M.P.H.' (2011)

Cole McKay firma una de las peores películas de la historia. Sólo puede servir para echarse unas risas durante un rato (lo justo hasta que aparecen los bostezos). El guion se limita a reciclar escenas de ‘Fast & Furious’, tiene el peor casting imaginable y una puesta en escena de torpe aficionado. Sus responsables deberían tener prohibido volver a acercarse a una cámara.

‘Combustión’ (2013)

Daniel Carparsoro dirige este intento de thriller sobre adictos a la velocidad, carreras ilegales y líos amorosos. Sí, el cine español también hace estas cosas, ¿por qué no? El problema es que pensaban más en el dinero fácil, en vender una propuesta con elementos atractivos, en lugar de preocuparse en el guion o el casting (caras bonitas que no saben actuar). El resultado es vergonzoso. Echad un vistazo al tráiler, es increíble que alguien pagara por ver esta cosa.

‘Getaway’ (2013)

Courtney Solomon pretende entretenernos con este mediocre thriller sobre un hombre cuya esposa ha sido secuestrada por un misterioso villano; para recuperarla sana y salva debe realizar complicadas misiones (como hacer de canguro de Selena Gomez) mientras escapa de la policía. Ethan Hawke debió cobrar un buen sueldo por hacer el payaso al volante en esta cosa infumable.

‘Fast & Furious 7’ (‘Furious 7’, 2015)

James Wan se pone al servicio de Hollywood para rodar otra entrega de la saga de carreras de coches más famosa del momento. Soy consciente del éxito (¡siete entregas y tres más en camino!) pero no puedo dejar de mostrar mi asombro ante lo que algunos llaman “cine de acción”. Para que así fuera tendría que creerme lo que veo, sentir la velocidad, la emoción, la violencia... lo que veo son superhéroes haciendo locuras imposibles, luciendo coches y mujeres e insistiendo en los lazos sagrados de la familia y la lealtad. Y RUIDO. Mucho ruido y montaje mareante para que no pienses lo que ocurre. En definitiva, tediosa y ridícula.

Hasta aquí, mi aportación. Si habéis tenido la mala fortuna de ver películas peores que éstas no olvidéis citar sus títulos en los comentarios. Sus posibles espectadores futuros os lo agradecerán.

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