Síguenos

Delh2orean

El futuro de los automóviles es bastante incierto, pues nadie sabe por donde irán los tiros, todas las soluciones de movilidad hasta ahora tienen sus defectos, los eléctricos harán subir el precio de la electricidad, el zumo de dinosaurio se está agotando, el hidrógeno es de momento muy caro de producir y en los procesos para producirlo en masa actuales se genera más contaminación de la que ahorra.

Pero en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial y Aeronáutica de Terrassa (ETSEIAT), un equipo formado por un profesor y un alumno ha conseguido hacer funcionar un coche teledirigido que funciona con un combustible muy especial. Al depósito se le echa aluminio en forma de anillas de latas de refresco y agua con sosa cáustica.

La mezcla del aluminio y el agua con sosa cáustica reacciona, produciendo hidrógeno que se utiliza para generar electricidad en una pila de hidrógeno tras ser depurado por un filtro de vinagre y tratado. Con el hidrógeno generado en la reacción, el coche teledirigido tiene una autonomía de 40 minutos a 30 Km/h (20 Kilómetros). Este sistema, patentado ahora por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), es limpio porque no genera CO2, a lo que se añade que los restos de sosa e hidróxido de aluminio se pueden volver a reutilizar y reprocesar para otros fines. Otros residuos generados en el filtro de vinagre son inofensiva agua y cloruro sódico, sal común.

delh2orean Montmelo

El coche es el proyecto de fin de carrera de un alumno, que ha sido supervisado por un profesor de la ETSEIAT, se le ha llamado dAlH2Orean por la analogía con el DeLorean de Regreso al Futuro, que se ponía a funcionar con un cubo de basura y una lata de refresco. En cuanto a la aplicabilidad de esta tecnología a un coche de tamaño real, es algo limitada, ya que se necesitarían 30 Kg de aluminio para generar hidrógeno para una hora de funcionamiento de un motor de “solo” 60 CV.

El caso es que la aplicación del invento a un automóvil a tamaño real, es un hecho que todavía está distante, en parte por sus modestas prestaciones y en parte por su peso. ¿Porqué no utilizar el sistema de generación de hidrógeno como un sistema completamente independiente del vehículo?

Tener una instalación en casa donde echar agua con sosa cáustica, más los trozos de aluminio que vayamos a echar a reciclar, de modo que genere hidrógeno y lo comprima para repostar coches de hidrógeno. Es una utopía de momento, pero quizá en un futuro no muy lejano podamos repostar nuestros coches con bolas de papel aluminio o latas de refresco.

Como nota adicional, decir que aunque depende del fabricante, en las latas de 33 cl solo está hecho de aluminio la anilla y la tapa superior, mientras que las latas de 50 cl que se usan por ejemplo para envasar bebidas energéticas, están construidas íntegramente en aluminio. El futuro de la movilidad en una lata de refresco o en el envoltorio del bocata… ¡Quién nos lo iba a decir!

Vía | ABC.es
Fuente | dalh2orean Blog
En Motorpasión Futuro | Coche teledirigido propulsado con anillas de refresco
En Xataka Ciencia | El primer coche teledirigido que funciona con anillas de latas de refresco

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

50 comentarios