Tras haberos hablado del Subaru Impreza 2.0 de 150 CV, uno de los modestos, vamos a hablar un poco del STI, y en la carrocería que más gusta, la antigua. El STI es el Impreza más salvaje que Subaru vende para circular por carretera, mientras que el WRC es la versión de competición más potente que existe, es el Impreza.
En la prueba ya dejé claro que el Impreza 2.0 no es un coche de rallies, pues el STI tampoco lo es; vamos a verlo de forma objetiva y sin fundamentalismos. En el vídeo que encabeza este texto, vemos la diferencia en aceleración de uno y de otro. El resultado es fácilmente previsible, la relación peso/potencia es muy diferente de un coche a otro entre otras cosas.









