
Maserati es la “segunda marca” de Ferrari. Y cuando decimos “segunda marca” no estamos para nada menospreciándola frente a la del Cavallino, sino que su posicionamiento es un tanto diferente. Si Ferrari es la marca deportiva por excelencia, Maserati va dirigida a esos que siempre han querido tener un Ferrari pero que no se atreven y prefieren un coche más discreto y con ciertas concesiones al lujo que no son propias de Ferrari.
Pero ojo, porque en Maserati también saben hacer coches deportivos. Un ejemplo lo tenemos en el Maserati GranTurismo MC Stradale, el más radical de toda su gama. Partiendo de la base del coupé de gran tamaño GranTurismo, se ha afinado el motor 4.7 V8 para que entregue 450 CV, solo 10 más que en el GranTurismo S y 45 más que el GranTurismo normal.
Además de este aumento de potencia, el nuevo coche se diferencia a primera vista del normal por su carrocería más radical, con aditamientos aerodinámicos y un aspecto 100% deportivo que rompe con el estilo elegante y más sobrio de las versiones que no llevan el apellido MC Stradale. ¿Queréis verlo en movimiento?




