Una marca china tiene a todo el mundo alucinando con lo que han hecho: conducir por el techo de un túnel. Ahora la duda forma parte del espectáculo

  • Lo que Mercedes presentó como una fantasía publicitaria en 2010, China lo ha convertido en realidad. O eso dicen

  • En estos momentos no existe una verificación independiente de que esto sea real, pero le ha servido a Voyah para que mucha gente esté hablando de ellos

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Victoria Fuentes

Bomberos preparados para actuar, ingenieros haciendo cálculos y Michael Schumacher a bordo de un SLS AMG a punto de entrar en un túnel a toda velocidad. Fue la campaña de lanzamiento del Alas de Gaviota que hizo Mercedes-Benz en 2010, tres años antes de que el piloto sufriera aquel fatal accidente en los Alpes franceses. 

En el vídeo se podía ver cómo el SLS realizaba un giro de 360 grados sobre el techo, pero había truco: la maniobra se había creado con CGI. Ahora Voyah, la marca de coches eléctricos de alta gama propiedad de la china Dongfeng, ha replicado la hazaña, y asegura que de verdad.

La física del giro invertido aplicada al marketing

Era 2010 y Mercedes quería anunciar por todo lo alto su regreso a la Fórmula 1, así que puso al gran Schumacher a los mandos de un SLS AMG para simular que el coche subía por las paredes de un túnel en Noruega y conseguía realizar un giro de 360 grados, conducir por el techo del túnel y aterrizar sin daños de nuevo en el asfalto.

Al final, el conductor se quitaba el casco revelando que era Schumacher, quien pronunciaba la icónica frase: "Delicias de la ingeniería alemana". Lo cierto es que, a pesar de que la teoría física avala que esta maniobra podría ejecutarse bajo ciertas circunstancias -carga aerodinámica, peso, velocidad, mantenimiento de tracción y trayectoria-, no se hizo de verdad por el riesgo que implicaba.

El túnel y el piloto eran reales claro, pero usaron efectos digitales -CGI- para replicarlo. 16 años después una marca china con cada vez más presencia en el mercado europeo -Voyah- ha replicado la maniobra pero asegura que esta vez de verdad, y para demostrarlo ha publicado un vídeo sin cortes.

La marca asegura que para llevarlo a cabo utilizaron el SUV eléctrico Voyah Passion S (rival del Xiaomi YU7) de 637 CV y una batería de 98 kWh, sin modificaciones. Se lanzó el 15 de agosto, con un precio en China que parte de unos 30.000 euros, llegando a alcanzar aproximadamente los 42.000 euros para la versión tope de gama. 

En el vídeo se ve cómo vehículo entra al túnel a unos 130 km/h, se sube a una rampa lateral especialmente construida para adaptar la curvatura del interior del túnel y completa la vuelta por el techo apoyado por la fuerza centrífuga.

Para lograrlo han tenido que medir escrupulosamente el peso del vehículo, de más de dos toneladas y la velocidad durante el giro, claro. Pero antes de que lo consiguieran, al parecer hubo algunos intentos fallidos que se filtraron en las redes chinas.

Tal y como afirman muchos medios, en estos momentos no existe una verificación independiente de que esto sea real, pero le ha servido a Voyah para que mucha, mucha gente esté hablando de ellos, y efectivamente, en plena era de la IA y el 'deepfake', ahora la duda forma parte del espectáculo.


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