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Saab 9-3 V6 XWD y TTiD Aero, prueba (parte 3)

Saab 9-3 V6 XWD y TTiD Aero, prueba (parte 3)
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Viene de la segunda parte. Los Aero son tope de gama en la marca Saab, pero, ¿por qué ese nombre? Hay que remontarse a 1937, cuando se fundó Svenska Aeroplan Aktiebolag, una empresa de aviación que luego se dedicó a vender coches. Coches como este.

¿A que ahora tiene más sentido? Aero es más que equipamiento elevado, también es mayor deportividad por la mejor puesta a punto, normal si estamos hablando de los motores más potentes de la gama: 2.0T 210 CV, 2.8T V6 280 CV y 1.9 TTiD 180 CV. Por debajo está el básico Linear Sport y el intermedio Vector.

Equipamiento

El Saab 9-3 ha ido mejorando su nivel de equipamiento, no se ha quedado estancado en su lanzamiento al mercado. Actualmente ofrece una gama de elementos de serie y opcionales muy interesante, aunque ya no tan completa como rivales como Audi o BMW, que tienen un nivel de personalización insultante.

Saab 9-3 Aero

Como hablamos de segmento Premium, no sólo el precio es un poco elevado, también el de los extras. Y hablando de extras, hay que considerar que el diesel tributa un 4,75% de IM, pero el 2.8T V6 se va al 14,75%, así que cada elemento opcional será más caro en el gasolina comentado. El 2.0T Biopower y 2.0T no-XWD tributan un 9,75%.

Chasis deportivo, llantas de 17 pulgadas, decoración específica, ordenador de viaje, climatizador bizona, ordenador, asientos de cuero o textil Arena, sistema de sonido de 150W con radio CD, volante con símil plata, retrovisor interior electrocrómico, etc son dotación de serie en Aero. Hay que pagar aparte por elementos como el Bluetooth, navegador, algunas tapicerías o asientos calefactados.

Saab 9-3 Aero

Podemos pedir un Turbo X “de palo”, añadiendo el eLSD, llantas de 19 pulgadas, chasis ultradeportivo y frenos de altas prestaciones. Pero como entonces el precio se nos va prácticamente a los 53.000 euros, pues ya sale a cuenta tener el auténtico Turbo X y fardar de tener una de las 40 unidades que se van a comercializar en España, el 4º mercado más importante de Saab.

Creo que el coche está bien equipado, hay que tener en cuenta que equipar de la misma forma un Audi A4 o un BMW Serie 3, incluso las motorizaciones más gordas, cuesta lo mismo o más. Hablamos de gama media-alta, si nos parece caro siempre podemos pillar un coche de gerencia o de ocasión para tener un Saab acorde con nuestro bolsillo.

Seguridad

Aunque el 9-3 si le quitamos el maquillaje estético es un coche que tiene casi 7 años, entonces no tenía nada que envidiar a los modelos más seguros. Conquistó la quinta estrella EuroNCAP antes que los alemanes, y sus sistemas de seguridad siguen vigentes hoy. No tiene las últimas pijadas, pero sigue estando a la vanguardia de su segmento.

Saab 9-3

El trabajo de la marca sueca en aumentar la seguridad viene de muy atrás, y se nota. La carrocería tiene una gran resistencia torsional, 22.000 Nm por grado de deformación, y el habitáculo es muy seguro. Basta decir que todos los cinturones de las plazas laterales, delante y detrás, tienen pretensores pirotécnicos.

Todas las plazas tienen reposacabezas, los delanteros son activos (sistema SAHR). Tiene airbags frontales, laterales delanteros y de cortina, los laterales traseros no están disponibles, supongo por limitaciones de diseño o por no ser necesarios. Las sillitas infantiles tienen fijación ISOFIX disponibles, y se puede desactivar el airbag del pasajero.

Saab 9-3 Aero

En seguridad activa cuenta con frenos ABS, control de frenada en curva con distribución electrónica y control de tracción y estabilidad. No es todo, también tiene el sistema Comsense, que evita distracciones al conductor (avisos y pitidos) si cree que no es el momento, regulador de velocidad, limitador voluntario (sólo avisa)... Todo esto va de serie.

En conducción nocturna, es posible apagar casi todo el tablero para descansar la vista y ganar agudeza visual, mediante el botón Nightpanel. El velocímetro, a partir de 140 Km/h, tiene las cifras muy pegadas para advertir al conductor de que va muy rápido. En conducción nocturna, puede elegirse que el velocímetro sólo ilumine hasta la marca de 140 Km/h, para evitar conducir demasiado deprisa con poca visibilidad.

Saab 9-3 Aero

Los faros son bixenón de serie en el acabado Aero, y opcionalmente pueden ser direccionales en curva. Naturalmente tienen sus correspondientes lavafaros, y la calidad de la iluminación es muy buena. Como es un coche sueco, el mando de las luces de cruce puede dejarse siempre puesto, que ni pita ni se quedan puestas al cerrar el coche, ya que en Suecia las luces son obligatorias todo el año. Al ser de xenón, el consumo de energía es bajísimo.

Ya si sumamos el sistema XWD, que ojalá estuviese disponible con motorizaciones más modestas, tenemos una combinación de sistemas de seguridad muy buena sumada a la confianza que da una marca veterana en este campo.

Saab 9-3 EuroNCAP

Y menos los faros de xenón, el modelo más básico del Saab 9-3 tiene todo lo que he comentado antes. Sonará a que me han untado, pero de este coche me fio. Mañana finalizamos el análisis, faltan las conclusiones, aunque os las podréis ir imaginando.

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