Recurrir ciertas multas es sencillo, hay hasta bufetes que pueden hacerlo por ti… Pero hay casos que ni el mejor de los abogados podría defender. El último llega desde Francia, donde un conductor fue sorprendido circulando a más de 300 km/h por la autopista A40, en el departamento de Alta Saboya.
Una velocidad tan elevada que ha abierto una vía de defensa inesperada. Como recoge el medio francés Caradisiac, el abogado especializado en derecho de tráfico Jean-François Changeur considera que la homologación del radar utilizado podría ser un punto débil del caso. La pregunta es: ¿estaba realmente preparado ese dispositivo para medir esa velocidad?
El problema no sería la velocidad, sino el radar
La infracción se produjo en la noche del 26 al 27 de septiembre, cuando la Gendarmería francesa cazó a un Porsche 911 conducido por un ciudadano suizo de 48 años que circulaba a 312 km/h. Al darle el alto, le retiraron el permiso de conducir en el acto, inmovilizaron el coche y le exigieron 1.500 euros de fianza mientras espera su comparecencia ante el juez.
#FastAndFourrière 🤯 Ceci n'est pas un post pour vérifier votre vue, vous avez bien lu 312 km/h.
— Gendarmerie nationale (@Gendarmerie) September 28, 2026
❌ En #HauteSavoie, les #gendarmes ont intercepté un conducteur à 312 km/h au lieu de 130.
➡️ Permis suspendu 🪪
➡️ Véhicule mis en fourrière 🚘 pic.twitter.com/tomInmJgNy
Vistos los hechos, ahora al conductor sólo le queda pelear ante la justicia. Porque a simple vista puede parecer un caso cerrado, pero varios especialistas en derecho de tráfico consideran que la batalla judicial que queda por librar tiene algún resquicio en esos 312 km/h.
En concreto, el abogado Jean-François Changeur, entrevistado por el medio francés Caradisiac, sostiene que existe un posible punto débil en la acusación: la homologación del dispositivo utilizado para medir la velocidad. Según dice, muchos radares móviles antiguos sólo están certificados hasta los 250 km/h, mientras que los modernos no suelen homologar más de 300 km/h.
En ese hipotético caso, si el radar ha saltado a 312 km/h, podría convertirse en un argumento de la defensa, ya que legalmente, no estaría homologado para calcular esa velocidad. De hecho, la teoría no es tan descabellada como parece: en Bélgica ya sucedió algo similar, cuando un conductor que había sido detectado a más de 380 km/h consiguió que los cargos fueran retirados porque la velocidad registrada superaba el rango de homologación del radar empleado en el control.
Más allá de la batalla judicial, las consecuencias, en caso de que se lleguen a cumplir son muy serias: el conductor se estaría enfrentando a penas que alcanzan los tres meses de prisión, 3.750 euros de multa y la confiscación del Porsche. La vista judicial está prevista para febrero de 2027, y mientras tanto, el infractor se ha quedado sin su coche y sin su carnet de conducir.
Imágenes | Unsplash, Gendarmerie Nationale, Porsche
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