No cabe duda de que España es un país amante de los compactos. El segmento C es desde muchos años la estrella indiscutible de las listas de ventas en nuestro país. Y si nos fijamos en los datos de 2024, nada menos que seis de los diez coches más populares pertenecieron a esta categoría en cualquiera de sus carrocerías.
Y pocos fabricantes saben más de compactos que Peugeot, que lleva redefiniendo este espacio desde los tiempos del legendario 304. Son cinco generaciones de adaptación a un mercado fluido que no deja de evolucionar en sus requisitos y tendencias y que con el Peugeot 308 brinda la mayor versatilidad hasta la fecha gracias a sus diferentes carrocerías y motorizaciones.
Usuarios 100 % urbanitas, personas que requieren salir a la periferia para trabajar o hacer la compra e incluso familias con necesidades ruteras de primer nivel forman parte de su target. Y por increíble que parezca, Peugeot tiene argumentos de sobra para dejarlos satisfechos.
El conductor callejeador: agilidad, economía de marcha y versatilidad
Aunque tradicionalmente los coches más pequeños han sido la elección favorita del conductor urbano, y en particular del soltero y de las parejas, el equilibrio entre ahorro y prestaciones que proporcionan las últimas mecánicas, unido a unas dimensiones que no dificultan la circulación ni el aparcamiento, permiten al Peugeot 308 abordar las necesidades de un consumidor que puede resultar sorprendentemente exigente.
Con un tamaño de 4,37 metros de largo, una dirección rápida y una capacidad de aceleración en plena marcha alegre, el Peugeot 308 ofrece una experiencia de conducción ágil y vivaz, ideal para recortar el tráfico y evitar con seguridad el cambio de luz de los semáforos. Y parte de la clave reside en sus mecánicas.
Con su motorización eléctrica de 156 CV y 450 km de autonomía WLTP, el Peugeot E-308 se ha convertido en uno de los compactos a baterías más sugerentes cuando se busca equilibrar ahorro y dinamismo. Aunque el Hybrid 145 CV, capaz de circular en modo eléctrico el 50 % del tiempo, también proporciona una excelente relación entre consumo y prestaciones. Todo ello con un PVP contenido… y la certeza de poder acceder a la mayor parte de las zonas de bajas emisiones de España gracias al distintivo ECO de la DGT.
El Peugeot E-308 atiende además a las necesidades de unos conductores que, aunque parezca paradójico, pueden utilizar su coche para desplazarse usando medios alternativos. Gracias a la tecnología V2L, la versión eléctrica del 308 puede alimentar patinetes y bicicletas eléctricas para esos momentos y situaciones en los que el uso del coche sea menos recomendable, aumentando la flexibilidad de su propuesta.
El conductor que va ‘aquí y allá’: espacio y flexibilidad de uso
Hay un tipo de conductor especialmente difícil de satisfacer: ese que no es ni el estrictamente urbano ni el aficionado a los grandes viajes. Un usuario, digamos, generalista, que trae de cabeza a todos los fabricantes de coches del mundo con unas necesidades de espacio, ahorro y confort muy difíciles de equilibrar... y que Peugeot aterriza como pocos con su renovada gama 308.
Hablamos de personas que pueden vivir en la ciudad pero que se desplazan por trabajo a un parque empresarial todos los días. O que residen en una urbanización en la periferia y deben hacer el trayecto contrario. O tal vez se escapan al centro comercial todos los fines de semana. Son conductores que priorizan las mecánicas ahorradoras, pero que también pueden demandar una capacidad de carga superior a la media para acarrear sus compras, lo que saca de la ecuación a la mayoría de los hatchbacks del segmento C.
Configurado como la versión larga, el Peugeot 308 SW, sin embargo, cumple estos requisitos a priori tan difíciles de conciliar. Su mayor longitud (4,64 metros) hace posible proporcionar entre 467 y 598 litros de maletero en función de la mecánica escogida. Y si hablamos de ahorrar al máximo, la versión híbrida enchufable brilla con luz propia —por no mencionar que la motorización diésel estará disponible a partir de enero de 2026—.
Y a pesar de estas generosas dimensiones, se permite el lujo de ofrecer unas prestaciones muy considerables sin menoscabo a un consumo sorprendente. Con una potencia de 195 CV y una autonomía en modo eléctrico de hasta 85 km WLTP, el Peugeot 308 híbrido enchufable (PHEV) hace posible en la mayoría de los casos ir de casa al trabajo y regresar usando solo la batería, aprovechando las paradas para recargar.
Si además se dispone de posibilidad de carga en la propia plaza de aparcamiento —no digamos ya de autoabastecimiento—, se puede dar la circunstancia de que los propietarios de un Peugeot 308 híbrido enchufable lo utilicen como si fuera un eléctrico puro la mayor parte de las veces, visitando únicamente la gasolinera cuando toque salir a la autopista o irse de vacaciones.
Para los propietarios de una casa en la periferia, el ahorro es tal que a medio plazo puede justificar una instalación solar en el tejado. Son palabras mayores, máxime cuando se consideran los kilometrajes que suelen acumular este tipo de conductores.
El rey de la escapada: el confort y la seguridad vienen de serie
El tercer perfil de usuario acotable a la hora de diseñar un nuevo vehículo es tal vez el, en principio, más clásico y fácil de satisfacer. El rutero, el amante de las escapadas. Esa persona que aprovecha cada fin de semana para hacer una escapada al pueblo y que valora como nadie la flexibilidad de desplazarse por toda España —e incluso el extranjero— usando su propio coche en lugar del transporte público.
Un tipo de conductor que normalmente apostaba por berlinas de gran porte, pero que Peugeot también ha sabido acercar a su seno con el nuevo 308.
Clave para ello son atributos ya mencionados como la economía de marcha y la amplitud, reforzada hasta nuevas cotas en el caso del Peugeot 308 SW. Pero también el confort y la seguridad. El uso de una suspensión bien ajustada y que filtra las irregularidades del firme hace que el nuevo 308 sea un coche sorprendentemente cómodo, incluso en los largos desplazamientos. Algo que no es común en los coches del segmento C, mientras que el aporte energético de las versiones híbridas le permite ejecutar adelantamientos complicados con gran decisión, evitando quedarse atascado entre dos camiones, por ejemplo.
No son los únicos aspectos en los que el Peugeot 308 brilla como coche para los amantes del turismo de carretera. Elementos como los asientos calefactables y con masajeador —opcionales en Allure y GT y de serie en GT Exclusive—, los botones físicos de la consola central para acceder rápidamente a las funciones habituales e incluso el uso de un asistente con ChatGPT para gestionar el entretenimiento y acceder a diversas funciones del coche usando órdenes de viva voz contribuyen a mejorar la comodidad de a bordo y al tiempo que reduce al mínimo las distracciones.
El resultado es un coche con la calidad de rodaje de un sedán clásico, el comportamiento alegre de un hatchback cuando así se le exige y la capacidad de carga de un familiar. Así es el nuevo Peugeot 308.
Una amalgama, casi alquímica, que logra satisfacer a todos los conductores imaginables. Y que nunca fracasa a la hora de arrancar una sonrisa a quienes todavía no lo habían probado.
Imágenes | Peugeot
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