Estamos ante uno de los peores incendios de los últimos años en materia de incendios, sin embargo, no tenemos suficientes medios para luchar contra el fuego.
El Gobierno ha confirmado que solo siete hidroaviones están disponibles y pronto serán seis, a pesar de que había prometido 14 unidades a las CCAA.
La flota es muy vieja, pero las nuevas unidades tardarán años en llegar
Llega el verano y ocurre lo mismo todos los años: los incendios son un enorme problema en España. Más allá de las pérdidas económicas y naturales, que son gravísimas año tras año, lo peor es lamentar víctimas mortales, como las al menos 12 personas que han fallecido este jueves en un incendio forestal en Los Gallardos, Almería.
Sabemos que la prevención durante el invierno es fundamental para evitar, en la medida de lo posible estos incendios y, en caso de que se produzcan, para minimizar sus consecuencias.
También sabemos que los medios son fundamentales para combatir estos fuegos, sin embargo, según informa El Mundo, el Gobierno ha reconocido que únicamente hay siete aviones anfibios de gran capacidad (entre 5.500 litros y 6.000 litros) operativos para luchar contra los incendios, a pesar de que prometió 14 unidades.
El mismo medio asegura que tres de estos aviones no están disponibles porque “han sufrido algún accidente”, según ha dicho el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que también ha indicado que uno de los siete aviones anfibios FOCA que está en servicio no lo estará por mucho tiempo porque le quedan 10 horas de vuelo antes de retirarse para su revisión.
Cuando se completen esas 10 horas de vuelo, habrá seis FOCA operativos en España, en el momento del año en el que más se necesitan. Y es que este año estamos teniendo más incendios que nunca, como declaró ayer Hugo Morán a los medios: “Este año llevamos 193 operaciones en apoyo a las CCAA, frente a las 88 del año pasado, y las horas de vuelo son 2.086: el año pasado fueron 764 horas”.
🟩 @Moran_Fernandez atiende a los medios de comunicación desde el Centro de Coordinación de Incendios Forestales en Madrid
— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) July 9, 2026
«Este año llevamos 193 operaciones en apoyo a las CCAA, frente a las 88 del año pasado, y las horas de vuelo son 2.086: el año pasado fueron 764 horas» pic.twitter.com/SDKInpjv8K
Como recoge Infobae, ante este panorama, Morán ha pedido dosificar el uso de estas aeronaves: el operativo está sometido “a un enorme estrés” desde el inicio del verano, por lo que “hay que dosificar mucho la capacidad de respuesta”. El problema es que eso no es tan fácil y, mientras tanto, seguimos esperando la incorporación de siete nuevos hidroaviones de gran capacidad a la flota nacional, pero no empezarán a llegar hasta 2028. Ese año se entregará un solo avión y el lote completo se terminará de entregar en abril de 2031.
Los pocos Canadair CL-215T y CL-415 que tenemos están muy viejos (por eso hay varios averiados) y hace tiempo que dejaron de producirse. Los aviones que empezarán a llegar en 2028 son los nuevos DHC-515 que fabrica De Havilland Canada y su producción no ha arrancado hasta hace unos meses porque la fábrica ha sufrido retrasos durante años.
De Havilland Canada es la única empresa que fabrica estos aviones, por lo que tiene el monopolio mundial, y eso es un gran inconveniente. Desde 2015 no se fabrican aviones de este tipo y es ahora cuando se ha reanudado su producción, pero todos los países del mundo que quieren uno, incluido España, están a la cola y solo pueden esperar. Por mucho que el Gobierno quiera ampliar la flota de hidroaviones de élite, no puedo hacerlo ya. Ni Francia, ni ningún otro país.
Otras compañías se han dado cuenta del nicho de negocio que hay disponible, pero tardarán en tener listos sus hidroaviones, como indica La Dépêche: la francesa Positive Aviation podría tener operativo su FF72 con capacidad para 8.000 litros de agua a finales de 2028 y Kepplair debería poner en servicio el Kepplair 72 en 2027, pero no será un bombardero de agua anfibio, aunque no es rigurosamente necesario, al menos en el caso de España.
Aerotec también está trabajando en una conversión del Airbus A319 en bombardero de agua, pero tampoco está listo todavía. También hay planes de que Hynaero tenga un hidroavión con capacidad para 10 toneladas de agua, pero sería para verano de 2032.
En España tenemos la empresa Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA), que ahora forma parte de Airbus Military como Airbus Defence and Space, y podría encargarse de producir aeronaves de este tipo para reducir la dependencia de De Havilland Canada.
Además, estos aviones se podrían vender a otros países, como sucede con el CASA C-295 (ahora Airbus C295) desde que se introdujo en el año 2000, pero no parece que eso vaya a suceder, por lo que seguiremos dependiendo de De Havilland Canada mientras sufrimos escasez de hidroaviones y los incendios se multiplican cada año, en número y en gravedad.
¿Y qué pasa con los helicópteros?
Ojo, los aviones bombarderos de agua de gran capacidad ya no son los únicos protagonistas en la lucha contra los grandes incendios. De un tiempo a esta parte, los helicópteros pesados y semipesados, como los Super Puma o los Kamov, han ganado protagonismo, especialmente ahora que los incendios han evolucionado y son más rápidos e impredecibles porque estos helicópteros tardan menos en recargar y pueden resultar más útiles, ya que no necesitan volar hasta un pantano, sino que pueden recargar en balsas ganaderas o depósitos portátiles montados por los retenes de tierra.
Lo malo es que es tener una flota propia de helicópteros es francamente complicado para un país como España y tampoco tiene mucho sentido. El uso de estos aparatos para luchar contra los fuegos es totalmente estacional en nuestro país porque la temporada de incendios dura unos cuatro meses; si el Gobierno los comprase, tendría que tenerlos la mayor parte del año parados, aunque habría que guardarlos y mantenerlos, con el coste que conlleva.
Las empresas privadas que alquilan sus helicópteros los tienen aquí cuatro meses y luego se los llevan a otros países, normalmente del hemisferio sur, para seguir utilizándolos y no tenerlos parados. Lo bueno de alquilarlos a estas empresas es que ellas se ocupan del mantenimiento y deben responder ante cualquier imprevisto técnico. Si los helicópteros fuesen del Gobierno y alguno tuviera una avería, arreglarlo sería muy costoso y llevaría más tiempo.
Tampoco saldría rentable para los pilotos especializados en volar con estas aeronaves formar parte de una estructura militar de un país, como sucede con los pilotos del 43 Grupo de las Fuerzas Aéreas que vuelan los hidroaviones FOCA del Gobierno. Hay muy pocas personas en el mundo capacitadas para esto, por lo que es un trabajo muy demandado y muy bien pagado. Los sueldos que tendría un piloto especializado en la Administración Pública no podrían compararse.
Imágenes | Wikipedia y De Havilland Canada
En Motorpasión | Algunos aviones militares rusos tienen una herencia soviética: un morro de cristal para seguir volando si falla la tecnología moderna
Ver 0 comentarios